Aguacate

Aguacate

¡Hola hola!. ¿Cómo estáis?. Yo entusiasmada, porque hoy vengo a hablaros de un Super Alimento, uno que a mi, personalmente me encanta y de hecho, lo consumo prácticamente a diario. El aguacate.

Todos sabemos que es una fruta aunque yo siempre suelo consumirlo en tostada (me encanta sobre esas con semillas de sésamo) o ensalada. Aun así hay mucha gente que hace postres increíbles con el aguacate como mousse de chocolate y aguacate, que esta… Mmm que rica. Pero hoy vamos a hablaros de las propiedades de este maravilloso alimento.

El aguacate es uno de los pocos frutos que le proporciona al cuerpo grasas “buenas”. Esto significa que puede ayudar a mantener los niveles de colesterol que ya están en el rango saludable y ayudar a prevenir enfermedades del corazón.

Sabemos que están llenos de fibra. Un aguacate contiene el 36% del requisito diario de vitamina K, 30% de ácido fólico y hasta un 20% del ácido pantotenico (la vitamina B5 necesaria para poder descomponer los carbohidratos). Además podemos encontrar vitamina B6, C, e niacina, riboflavina y potasio. En el caso de este último elemento, más del doble del que se puede encontrar en un plátano.

Además de todas las ventajas que aporta es un alimento muy versátil, sabemos que no solo sirve para hacer guacamole… Hasta helados de aguacate nos podemos encontrar.

Se utiliza también en productos de belleza, tratamientos para retrasar el envejecimiento de la piel y mantener esta saludable o sin arrugas. Lo encontraremos también en mascarillas o champú.

En resumen, el aguacate es uno de esos superalimentos indispensables, con muchísimas propiedades que nos ayuda a mantener el corazón sano, reducir los niveles de colesterol, controlar la presión arterial, regular los niveles de azúcar o cuidar la piel. Pero es que también tiene propiedades antiinflamatorias, ayuda a la absorción de nutrientes y protege contra el cáncer.

En fin… no quiero aburriros pero si recalcar las ventajas del maravilloso aguacate. Para terminar os dejo un pequeño truco: La conservación de los aguacates una vez abiertos.

Yo suelo dejar el hueso dentro y se conserva bien durante varios días, además ayudará echarle unas gotas de limón. Y si os han entrado ganas de ir al super a por unos aguacates… os recomiendo escoger los que están marrones y algo blandos al tacto. Esos estarán listos para consumir.

¡Un saludo aguacateros!. Mihaela.

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Realfood ¿que es eso?

Buenas, hoy quería comentar y explicar a mi manera lo que es el movimiento realfood

Últimamente nos encontramos en medios y redes sociales mucho acerca de este movimiento, pero… ¿Que es real food o “comida real”?

Yo ahora si pienso lo que es, se, que es “comida sana” o “comida real” (que ya sabéis que a mi no me gusta el término)… Resumiendo mucho, si tuviera que explicar lo que es diría que se basa en comer comida sana, es decir sin aditivos, sin conservantes, escapando de los ultraprocesados, sin porquerías vaya.

Pero hay más, no es solo eso. Dentro de eso hay que saber que no se considera sano el azúcar, el aceite de girasol, las harinas blancas y un largo etc..

Yo empecé dejando de comer cosas empaquetadas o plastificadas, además me ayuda mucho pensar que no puede ser bueno en un alimento que tiene 8000 ingredientes que encima no sabemos ni lo que son. Me ayuda a pensar que es como si comiera ese plástico en el que viene envuelto.

Os voy a poner un ejemplo muy simple, la leche. ¿Que “leche” puede llevar un cartón de leche que aguanta meses y meses sin nevera?, aparte de como nos disfrazan los alimentos (que ese es otro tema) que si con calcio, que si no sé cuantas vitaminas, etc., vamos que parece que si nos tomamos un vaso de esa leche o comemos ciertas galletas con otro sinfín de vitaminas nos hacemos ¡superheroes!.

Aparte de que es un cambio duro, porque por lo menos para mi no está siendo nada fácil, y acabo de empezar, y tengo muuucho que aprender, tenemos que tener conceptos claros. “Comer sano” no es sinónimo de adelgazar… Podemos comer muy sano, sano 100% pero excedernos en grasas que aunque sean saludables hay que controlar.

No porque el aguacate sea bueno hay que comer tres diarios ¡no!. Y así con una lista muy larga de alimentos. De echo yo he empezado este cambio en mi alimentación, y lo que más me está costando asimilar es comer alimentos que no sean light, porque yo aparte de comer sano, SI quiero adelgazar, pero claro estaba acostumbrada a mirar los alimentos por su valor en “puntos” jiji, ahora me quedo con cosas de todos los métodos que conozco ya sabéis que yo soy defensora a muerte de la dieta de los puntos.

Precisamente ese cambio cuesta, porque claro ahora es “mejor” la leche fresca entera (por ejemplo), pero pensar que estas metiendo para el cuerpo 4 puntos, en vez de 1 de la desnatada…. Te vuelve un poco, que no sabes ni por donde tirar… Que es más sana la mantequilla, que las margarinas ligeras…. Pero en puntos!!!

También es verdad que este tipo de alimentos sacian muchísimo más que los alimentos light por no hablar del sabor, que por supuesto no tiene nada que ver!!!.

El tema es muy extenso, pero yo resumiría en empezar dejando de comer cosas que está muy claro que no son sanas mientras vamos indagando en este mundo, del que hay mucho que aprender, comer alimentos que nos da la tierra (cosa que no se donde vi, pero me marcó mucho y lo define bien) osea verduras, carnes, frutas, pescados, y todo eso sin procesar. Porque cuando miramos las etiquetas de los alimentos verdaderamente nos damos cuenta de las porquerías que metemos en el cuerpo (mirad el artículo de leer las etiquetas que es muy interesante), al principio parece muy complicado, pero con paciencia, empeño, y siguiendo unos puntos básicos, notareis un cambio que compensa y merece la pena.

Como dije antes, yo acabo de empezar y cuesta asimilar, pero teniendo unos cuantos pasos claros lo demás irá surgiendo, yo por ahora, me quedo con comer alimentos de la tierra y de temporada, indagar en el resto, cumplir unas “pautas saludables” y sobretodo también hacer deporte, es un punto que no podemos dejar de lado.

Como dije me quedo con lo “mejor” a mi parecer de cada método y espero que me vaya genial, ya os iré contando pero lo poco que voy consiguiendo me gusta ¡y mucho!! Animo y no tengáis miedo a lo nuevo, que seguro que os sorprendéis, yo al principio tenía mucho miedo, incluso rechazo… No quería comer así, me gustaba comer así!. Pero cuando te das cuenta que algo pasa, que tienes que cambiar algo, porque yo realmente veía que era adicta a ese tipo de comida, cuando por fin di el paso, no lo podía creer, no puedo creer que cada vez me gusta más este tipo de alimentación que hay que dejar al lado la pereza y que merece la pena complicarnos un poquito sobretodo por SALUD.

Muacks. Lidia.

La batata

¡Hola, hola!. Hace mucho que no escribo, a mí me encanta leer… pero lo de escbirir… no lo llevo así que me cuesta más trabajo, ¡pero hago lo que puedo!. Hoy os voy a “hablar” sobre algo que he descubierto hace poco…

He descubierto ¡un nuevo alimento! que ya conocía, si no es tan extraño, pero nunca había utilizado, os hablo de la batata o boniato; no lo había probado nunca, y me ha gustado tanto que pensé escribir un poco sobre ello.

Es parecida a la patata porque sabemos que son de la misma familia; pero la batata es más alargada y su carne es de un color anaranjado. Se pueden asar y su sabor es, a la vez, salado y dulce.

Vamos a ver sus propiedades principales:

  • Tiene más vitaminas que su hermana la patata y es el único alimento con pocas calorías que dispone de una alta concentración en vitamina E; el consumo habitual de alimentos ricos en esta vitamina está asociado a un menor riesgo de padecer todo tipo de cánceres, apoplejías y problemas de corazón.
  • Su alto contenido en potasio contribuye a normalizar la hipertensión arterial.
  • Es fácil de digerir y tan altamente nutritivo que debe tener un puesto de honor en las dietas vegetarianas.
  • Es un excelente paliativo para las inflamaciones intestinales de todo tipo, ayudando incluso a sanar las úlceras.
  • Es tan rico en antioxidantes que se compara con las algas.
  • Otra de las sorprendentes propiedades del boniato es que contribuye a deshacer los residuos tóxicos, ya que se une a los metales pesados facilitando la evacuación del organismo.
  • También es bueno para la circulación.

Yo lo hice 5 minutos al microondas y luego a la plancha para acompañar mi plato de verduras y pechuga de pollo al mediodía.


Y, aparte de que me encantó su sabor, me ha saciado muchísimo, tanto que no pude acabarlo todo, pero no pasa nada, se conserva muy bien en el frigorífico durante varios días.

También se puede tomar como postre, asado con canela.

Un alimento sano y nutritivo ¡¡Gran descubrimiento!!.  Os lo aconsejo de verdad.

Un saludo.

😉 Mihaela

No, tu abuela no tomaba yogur sin lactosa

Desde hace un tiempo, circulan por internet varios artículos, en los que aseguran que los yogures caseros, como se llevan haciendo toda la vida, pierden totalmente la lactosa durante su fermentación, por lo que son seguros para el consumo de los intolerantes; esto no es exactamente así, hay mucha gente que le da credibilidad a dichos artículos, y como intolerante a la lactosa, a la que ya le gustaría poder tomar yogures “de verdad”, siento la necesidad de escribir sobre este tema.

Antes de empezar quiero aclarar que no tengo ningún estudio superior sobre nutrición, aunque sí formación sanitaria de otros ámbitos, y como me gusta mucho informarme y aprender cosas nuevas, he realizado varios cursos complementarios sobre nutrición, dietética, alergias e intolerancias alimentarias, no pensando en su uso laboral, sino totalmente personal; pero precisamente en este tema tengo que incluir la experiencia personal como intolerante a la lactosa.

Cuando era pequeña me negaba a desayunar antes de ir al colegio porque “me sentaba mal”, los pocos días que me tomaba un vaso de leche me ponia malisima, vómitos, diarreas, malestar,…, que muchas veces hacía que tuviese que volver a casa. Pero en aquella época, la intolerancia a la lactosa no era algo que se escuchase mucho, y no fue hasta los 17 años cuando se nos ocurrió pensar en ella, cosa que más tarde me asegurarian mediante las pruebas de la intolerancia.

 

¿Qué es la intolerancia a la lactosa?

La lactosa es el principal azúcar presente en la leche de los mamíferos, es un disacárido compuesto por glucosa y galactosa, para poder absorberlo, el cuerpo humano necesita hidrolizarlo en el intestino delgado, separarlo en sus dos compuestos, y esto se hace mediante la enzima lactasa.

Los intolerantes a la lactosa tenemos una carencia de dicha enzima, nuestro cuerpo fabrica menos de la que necesitaría para digerir la lactosa que consumimos, por lo que en ese momento entramos en un desequilibrio, que es lo que va a provocar que suframos distintos síntomas, desde dolor abdominal, náuseas, diarreas, cefaleas, mareos, flatulencias…

Depende de la cantidad de lactasa que nuestro cuerpo fabrique podemos tolerar más o menos cantidad de lactosa, pero cuidado, que dependiendo de muchos factores, esa cantidad cambia, habra epocas en que toleramos mucho más que otras, nadie mejor que nosotros mismos conoce nuestro cuerpo.

Hace mucho tiempo me dieron un ejemplo que me gusto mucho, y ahora utilizo siempre para hablar de este tema: Si llenamos un vaso de leche y nos lo tomamos entero nos va a sentar muy mal, pero si el mismo vaso lo tomamos a sorbitos a lo largo del día, probablemente no sintamos las mismas molestias, y esto es precisamente porque dependemos totalmente de la cantidad de enzima que tengamos.

¿Podemos tomar yogures normales?

Sí y no… Depende de nuestro grado de intolerancia.

“En términos generales, podríamos decir que un yogur natural o tradicional, contiene una cantidad de lactosa del mismo orden que la que posee la leche de origen.”

Yogur: Elaboración y valor nutritivo. Fundación Española de la Nutrición

Sí, un yogur es una forma más digestiva de tomar lácteos, gracias a la fermentación, pero, como antes indicamos, no siempre toleramos la misma cantidad de lactosa, una persona con una alta sensibilidad tolera entre 1 y 4 gramos de este azúcar, mientras alguien con una intolerancia más baja puede llegar a tolerar hasta 12 gramos; un yogur tiene una media de 4 – 5 gr de lactosa en cada 100 gramos de producto, que sumaremos si nos tomamos más de uno, por lo tanto dependerá de nuestro cuerpo. Personalmente hay temporadas que me tomo yogures con tranquilidad, y otras en las que como se me ocurra hacerlo me espera un día muy largo, lleno de molestias.

 

¿Tenemos que renunciar a los yogures?

Para nada, como hemos visto muchos intolerantes los toleran sin problemas; y los que no los toleramos tenemos muchas opciones: hoy en día en todos los supermercados podemos encontrar yogures sin lactosa (además de postres lácteos vegetales que no serían realmente yogures), podemos recurrir a pastillas de lactasa ( yo prefiero no abusar de ellas, pero para alguna ocasión ahí están), o podemos hacer yogures caseros adaptandolos a nuestras necesidades.

Normalmente yo suelo utilizar la última opción, y cuando los hago si juego con el nivel de sensibilidad que tenga en ese momento: para hacer yogur sólo necesitamos leche y un yogur de donde obtendremos los fermentos necesarios, y si queremos, leche en polvo para espesar, tiempo y temperatura adecuada; aquí es donde juego, la leche siempre la utilizo sin lactosa, pero el yogur y la leche en polvo, alguna vez uso normal, cuando tolero mejor, bajo mi propio riesgo. De cualquier forma, salen unos yogures fantásticos.

 

Gracias a Internet tenemos acceso a una gran cantidad de información, pero eso también tiene un problema: como todos podemos escribir, tenemos que aprender a cribar esa información, seguro que nos hemos encontrado varios artículos sobre el mismo tema, pero totalmente contrarios.

Os voy a dejar alguno de los miles de textos que podemos encontrar sobre esta temática, donde podréis aprender mucho más sobre la intolerancia a la lactosa, una pequeña hoja informativa del Hospital Ramón y Cajal, un experimento sobre la fermentación de la lactosa que me pareció muy interesante, y una publicación de la Fundación Española de la Nutrición, que aunque tiene sus años, explica muy bien los principios de la elaboración del yogur.

El mayor problema en este tema es la generalización: No podemos afirmar categóricamente que a ningún intolerante le va a sentar mal un yogur, porque os puedo asegurar que no es así. No es que los artículos que hablan al respecto están totalmente equivocados, pero pueden llevar a que una persona con una alta sensibilidad a la lactosa, se tome, o dé por ejemplo a un niño, un yogur pensando que no va a hacerle daño, porque lo aseguran en la red, y de verdad que las consecuencias no son nada agradables.

La verdad que yo, con la salud de los demás, no me la juego.

😉 Angela

Meriendas saludables

¡¡¡Hola de nuevo!!! Aquí estoy para escribir un poco sobre las meriendas, y los snacks entre horas.

Muchos dicen que hay que comer algo entre horas para no llegar con mucha hambre a la cena o  a la comida.

A mí no me hace falta muchas veces comer a media mañana, sin embargo siempre tengo más hambre por la tarde y como me conozco, pues me planifico siempre algo saludable y a la vez saciante.

Tenemos que asegurarnos que sean unos snacks saludables como frutas, yogures naturales, frutos secos, aguacate… etc., y no esos poco sanos que además están muy a mano. Sólo hay que echar un vistazo a las máquinas de vending que encontramos en las oficinas, en las calles o en lugares públicos como estaciones de metro o tren ( e incluso en otros lugares más sorprendentes como los hospitales).

Un truco que a mí me va genial siempre y va dirigido especialmente a las mujeres: Es tener siempre en el bolso una pieza de fruta ( manzana, pera, plátano…) y una bolsita con nueces o cualquier fruto seco que os guste; obvio que los frutos secos sean naturales y no fritos. Son cosas sencillas que se pueden comer prácticamente en cualquier sitio.

Otra opción saludable es hacer los famosos “overnight oat” que a mí particularmente me gustan mucho y me sacian un montón.  Sólo si entramos en Google y ponemos “overnight” nos salen muchas recetas buenísimas y saciantes.

También podemos hacer un ” falso arroz con leche”, en vez de arroz, ponemos copos de avena, con canela mmm. O podemos hacernos nuestra propia crema de cacahuetes o de almendras sin azúcar añadido; untamos una tostada de pan integral o de pan de centeno (siempre mejor hecho casero) con una crema de cacahuete o con aguacate, y “Voilà” tenemos una opción saludable.

Otra forma es hacer helados caseros saludables, con yogur griego natural, fruta congelada y edulcorante. Hay muchas opciones saludables, estos son sólo unos ejemplos. La clave es la planificación.

Es mejor preparase su propio yogur con avena, fruta y miel que picar en la máquina de vending una barrita dietética  (bien cargada de azúcares en su mayoría) o un refresco azucarado.

¡Eres tú quien decide!

😉 Mihaela