Coberturas

¿Habéis hecho tortitas de avena y están más secas que la mojama?

¿Tenéis bizcocho saludable para desayunar pero notáis que le falta algo?

¿Vuestro yogur desnatado esta tan blanco que parecen copos de nieve?

¿El queso fresco desnatado os sabe igual que un vaso de agua?

No os preocupéis…¡Tenemos la solución!

Si habéis conseguido llegar hasta aquí sin leer con voz de teletienda… ¡Felicidades!

Hoy vengo a hablaros de las coberturas, siropes, coulis, caramelos… todas esas salsas dulces que pueden alegrar nuestro postre, pero que normalmente son muy caloricas, y nada saludables. Pero como todo podemos adaptarlo y reconvertirlo, para luego poder disfrutarlo.

Por un lado, en tiendas de nutrición deportiva, en gimnasio, en webs especializadas y en  algunos supermercados, podemos encontrar siropes sin calorías de multitud de sabores; normalmente no es más que agua con aromas, colorantes y edulcorantes, que aunque no sean exactamente iguales que los originales, si nos sirven para “engañar al cerebro y al paladar”, aunque personalmente, todavía no encontré ninguno que me gustase, pero es una opción.

Por otro, tenemos opciones caseras, que podemos hacer tan saludables como nosotros queramos, jugando a endulzar con el producto que prefiramos (edulcorantes artificiales, stevia, miel, puré de plátano maduro, pasta de dátiles, etc.).

Os voy a contar las que yo suelo utilizar:

  • Sirope de chocolate: Tan solo tenemos que poner cacao puro a calentar e ir añadiendo agua y revolviendo hasta conseguir la textura que queramos.
  • Coulis y siropes de frutas: Yo suelo utilizar fresas, arándanos, moras…, solo tenemos que cocerlo durante unos minutos, revolviendo muy despacio. Para hacer el sirope tenemos que triturar una vez cocinado, al enfriar espesara.
  • Claras a punto de nieve: que podremos montar perfectamente sin añadir azúcar, en este caso suelo usar edulcorante en polvo, en mi caso sucralosa. Podemos hornearlo para hacer unos riquísimos merengues.
  • Crema de cacao y plátano: mezclaremos bien una cta de cacao puro con plátano maduro machacado, una de mis favoritas.
  • Crema de cacao y queso crema: en este caso mezclaremos el cacao con una tarrina de queso crema para untar y unas gotas de aroma de avellana.
  • Caramelo: Disolvemos caramelos sin azúcar en un poco de agua caliente, bien en el microondas en tiempos cortos y removiendo con mucho cuidado, o al Baño María; ideal para flanes.

Hay muchísimas más coberturas saludables que podeis utilizar, desde recetas un poco más elaboradas como los frosting, o tan sencillas como poner un poco de miel o espolvorear canela.

Y vosotr@s, ¿qué soléis utilizar?

😉 Angela

 

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Crema de queso de sabores

Hace unos años me compre una yogurtera, durante mucho tiempo en mi casa no entro un yogur comercial, los hacia de sabores, con frutas, de chocolate, … pero se me rompieron parte de los vasitos, empece a tener muy poco tiempo (escusa muy mala porque lleva dos minutos) y la deje en el olvido…

Hace unos meses, gracias a Ana Fuentes y Nieves Millán, y su grupo de Facebook: “Yogur hecho en casa”, la yogurtera y yo nos reconciliamos, y volvemos a ser inseparables.

Tengo un problema añadido, soy intolerante a la lactosa, os explico un poco: para digerir la lactosa, que no es más que el azúcar propio de la leche, nuestro cuerpo produce una enzima llamada lactasa, pues los intolerantes, producimos mucho menos cantidad de esa enzima, y no siempre la misma, por lo que hay épocas que nos sienta peor que otras. Somos “enzimodependientes“, es decir: si nos bebemos un vaso de leche de golpe, probablemente nos pasemos el resto del día encerrados en el baño, pero si el mismo vaso, lo bebemos a sorbitos a lo largo del día, los daños son inexistentes o mucho menores.

Cada vez hay más productos sin lactosa en el mercado, aunque encontrarlos desnatados y sobretodo 0% aún es muy complicado. También tenemos en las farmacias la enzima en pastillas, pero no es recomendable abusar de ella, personalmente, me provoca dolor de cabeza.

Así que yo me inclino por la versión casera, además de ser más natural, sin químicos, conservantes,…, el sabor no tiene nada que ver con los comprados.

Hoy os voy a dejar tres recetas en una, pues para llegar al resultado final, vamos a pasar por diferentes pasos:

Primero vamos a hacer yogur natural, en este caso yo utilizo yogurtera, pero existen otras formas de hacerlos (en el grupo de Ana y Nieves tenéis un montón de información fantástica):

yogurlogo

Yogur natural desnatado:

1 yogur natural 0%

1 litro de leche desnatada (en mi caso sin lactosa)

4 / 5 cd de leche en polvo desnatada

El proceso no puede ser más sencillo, se mezclan los ingredientes y se meten los tarritos en la yogurtera durante ocho horas. Después se tapan y se dejan enfriar, y para que terminen de cuajar, a la nevera unas 4 horas mínimo.

Como veis, yo uso yogur normal, pues como de uno, salen 7, esa cantidad de lactosa no me hace daño, pero siempre podéis partir de uno sin lactosa. En el caso de que uséis leche entera, omitir la leche en polvo.

¿Y que pasa si a estos yogures, los dejamos en una manga de café o en un colador con gasas perdiendo el suero durante unas horas? Pues haremos unos riquísimos yogures griegos.

vaso

colador1

¿Y si los dejamos unas horas más, por ejemplo, una noche? ¡Tendremos una crema de queso perfecta para untar!

Lo mejor es que podemos hacerla de mil sabores diferentes, os dejo alguna idea:

  • Con anchoas trituradas
  • Batiendo con salmón ahumado
  • Con especias diferentes (ajo en polvo, mezcla para pizzas, hierbas provenzales…)
  • Mezclado con cebollino picadito
  • Con cacao desgrasado, edulcorante y aroma de avellana
  • Con remolacha (os quedara de un color precioso)

Dejar volar vuestra imaginación y mezclarlo con vuestros ingredientes favoritos, merecerá la pena.

tostadas