S.O.S

Hoy, una vez más, os voy a utilizar de terapia, ¡como me aprovecho de vosotr@s!, pero si el rollazo que os voy a soltar, ayuda lo más mínimo a una sola persona, o alguien se siente identificada conmigo, ya me sirve, y si no, me desahogo, lo siento.

Me cuesta mucho hablar de mi misma, de mis problemas, hace unos años una amiga de la infancia (después de un par de botellas de sidra) me dijo una frase que no se me olvidará nunca: “Tú lo sabés todo de nosotras, pero nosotras no sabemos nada de ti, de lo que te pasa, de lo que te preocupa, no te abres nunca”, y no es que yo sea una persona callada, es más, todo lo contrario, hablo por los codos, aunque he de reconocer que en determinados temas, prefiero escuchar antes que abrir la boca. Hay  ciertas cosas que me las como yo solita, no voy a hablar de intimidades con gente que no conozco, y con mi familia y mis amigos más íntimos me resulta muy difícil, no quiero preocuparlos, no es que no les cuente lo que me pasa, pero sí lo paso por un “filtro” .

Hoy no tengo un buen día, más bien no llevo una buena temporada, problemas de salud que aunque no son graves me traen de cabeza, estoy esperando que me llamen para una cirugía, y el tiempo no se me pasa, y cómo las cosas no vienen solas: líos en el trabajo; como mi cabeza no sabe estar quieta, empezamos a dar vueltas y pensar en todas las cosas que hice mal a lo largo de mis 32 años, os podéis imaginar la situación…

Os pongo en antecedentes, como esto ya viene de largo, hace unos años me dieron unas migrañas muy grandes, acompañadas de una parálisis facial, y después de días en el hospital, y de millones de pruebas, los médicos llegaron a la conclusión de que había sido todo debido al estrés, y en ese momento dije que nunca más, que tenía que tomarme la vida de otra forma, con poco más de veinte años no podía estar así. Y eso hice, empecé a quererme más a mi misma, e intente aprender a decir que NO, cosa indispensable para una buena salud mental.

Pero esta vez, se me juntaron muchas cosas, y estaba echando al traste todo el trabajo que desde años me intentaba convertir en una “chica dura”, llegó un momento en el que llegue al límite, por una vez no lo pague con la comida, pero andaba llorando por las esquinas, sin poder parar; y aquí es donde quiero darte un consejo si estás en una situación parecida: Pide ayuda.

Desde aquí quiero darle las gracias a mi Médica de cabecera, que el otro día con solo verme la cara, vio que necesitaba ayuda y a última hora, cuando ya no le quedaban pacientes que atender, se quedó a escucharme, a tranquilizarme y a aconsejarme, Begoña, no creo que me leas, pero si es así, muchas gracias, no sabes lo que lo necesitaba.

Con todo esto, además de desahogarme, me resulta mucho más fácil escribir que hablar, lo que quiero deciros es que si no estáis pasando un buen momento, quizás sea el momento de pedir ayuda, hay muy buenos profesionales, médicos, psicólogos, psiquiatras, que nos facilitaran pasar estos baches, y volver a nuestra vida normal.

Por suerte o por desgracia mi marido y yo somos muy iguales en este sentido, quizá por eso mismo somos el apoyo del otro, en este caso dejamos el filtro a un lado y lo soltamos todo, con lo que lleva a otro problema, somos demasiado empáticos, y hacemos nuestros los problemas de los demás.

Somos seres humanos y no podemos cargar sobre nuestras espaldas con todos los problemas del mundo, porque en corto o largo plazo, lo pagaremos; al igual que hay cosas que nos sobrepasan y no les vemos solución, hay otras que, aunque la resolución  del problema es tan fácil, estamos tan agotados psicológicamente, que se nos hace un mundo.

Relativizar, saber escoger, priorizar, y dejarnos ayudar, y sobretodo querernos e intentar ser felices. 

😉 Angela

 

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Stop Ultraprocesados

Buenas, hoy quería hablaros y expresar mi opinión personal de la comida real, el movimiento tan grande que está removiendo cielo y tierra llamado Realfooding; para empezar no me gusta nada el término “comida real” pero como os digo es mi opinión personal, porque ¿hay algo más real que un donut, un bocadillo de calamares, y un largo etc…?? Jijiji

Cuando llevas mucho tiempo a “dieta” la vida te pone muchas piedras en el camino que te hacen dejarla de vez en cuando y nos cuesta un mundo regresar a los “buenos hábitos”, a menudo pensamos que necesitamos un cambio, hacer algo diferente, algo que me anime…

Y aquí es, donde en este momento, después de ser muy reticente al moviendo “Realfooding”, porque me encanta la comida chatarra, azucarada, empaquetada, en fin guarrerias varias, por fin me he animado a cambiar mi alimentación.

Después de mucho, mucho tiempo pensándolo, y también por miedo a no lograrlo, ¡lo voy a intentar!

Poco a poco, parece una tontería pero es todo un reto para mí…

Empezaré por no consumir cosas “empaquetadas” tipo galletas, patatas, etc. Después iré aumentando mi “comida real” en la medida de mis posibilidades; es verdad que los extremos nunca me han gustado, pero en ningún ámbito, no sólo en este…

Lo que he pensado para que me sea más fácil de llevar, es imaginar que al fin y al cabo, ese tipo de “comida” es como si fuera plástico entonces nuestro cuerpo no estaría acostumbrado ni sabría procesarla, con lo que en vez de eliminarlos los dejaría acumulados ahí sin poder deshacerse de ellos…

Como os digo tampoco hay que volverse loco, pero es verdad que simplemente quitándonos de algunas cosas ya notamos la diferencia, nos encontramos con más energía y mucho más “saludables”

Además de que cada vez, nos apetezca menos ese tipo de alimentos ya que son adictivos, la verdad que estoy muy muy ilusionada de empezar el reto #StopUltraprocesados en el grupo de facebook Cocina Contando y sin contar, porque entre tod@s nos será más fácil de llevar a cabo, motivándonos y ayudándonos, para que nos sea más fácil encontrar alimentos procesados válidos, ideas de comidas sanas y ricas, y celebrar nuestros progresos…

Creo que por fin, una vez más, he encontrado la motivación para llegar a mi objetivo…

¿Quien me acompaña? Seguiré buscando un nombre que me guste para la “comida real” jajaja si tenéis alguna propuesta, animaros a comentarla!!

Muacks 😉 Lidia

¿Qué hay de nuevo amigos?

¡Guau, guau! Arrggg perdonar, otra vez falló el traductor.

Hace mucho que no os escribía, pero últimamente en esta casa a todos nos falta el tiempo, debe ser contagioso porque todo el mundo está igual, que estrés de vida.

Últimamente llevamos muy mal el tema de los entrenamientos, Angela sale todas las mañanas al “Trabajo” y no vuelve hasta la noche, me está empezando a cansar un poco el tema, debe ser un sitio muy divertido para pasar tantas horas allí, y no se digna siquiera a llevarme un solo día con ella.

Pues claro mis paseos son cortos con ella, y la mayoría de las veces acabo saliendo a caminar con mi otro humano, pero como os dije, con él ni me molesto en entrenar, necesito mucha más paciencia para intentar ayudarlo, puff me canso tan sólo de pensarlo.

Así que últimamente entrenamos en condiciones solamente los sábados, porque aquí los amigos el domingo dicen que es “para descansar”, ¡Serán sinvergüenzas!  Se van de fiesta todos los días y encima se quejan de que están cansados, increible…

Y luego está el tema de la comida, por semana tampoco puedo vigilar las cantidades que come a mediodía, porque ni siquiera viene a comer a casa, ahora que tenía totalmente controlada mi “mirada de pena”, ya no se podía resistir a darme parte de su plato, pues va la tía y se lleva el tupper al trabajo…

Ayer tuve que encargarme de la cena, porque cuando vi todo lo que había encima de la mesa quede asustada, os cuento: Angela sacó de la nevera un plato con porciones de tortilla de verduras variadas, pero ¡como cuatro trozos!, y se que eran para ella sola, porque mi humano no come esas cosas, los dejo encima de la mesa y se dío la vuelta para hacer una ensalada (le debía de parecer poca comida), así que aproveche mientras no miraba y me los comí, agggg que asco, ¡champiñones! ¡odio los champiñones!, pero por su bien haría cualquier cosa…

¿Os podéis creer que encima se enfada conmigo? Se pone a reñirme ¿Y con qué derecho?, en el próximo entrenamiento ya me vengaré de ella, por lo menos conseguí que comiera solo la ensalada…

Pretendía hablaros también de otro tema que me preocupa, que es el ejercicio con el calor que está comenzando a hacer, pero me esta empezando a oler a comida en la cocina, y voy a tener que ir a controlar lo que pasa por allí, así que vamos a tener que dejarlo  para otro día.

Miles de lametones

😉 Aris

 

 

 

Sin excusas

Buenas, me voy a permitir y exigir una valoración sobretodo de este último año en especial, aunque influyen mucho los años anteriores.

En otras ocasiones ya hemos hablado y conocéis un poco mi “vida”: en parte porque soy muy pesada y en parte, porque me ayuda y mucho contarlo y desahogarme.

Como sabéis, en los últimos años he logrado (porque es un logro para mi) perder mucho peso, perdí 30 kilos y después logré bajar siete kilos más, pero con muchísimo esfuerzo; esos siete me costaron mucho más que los treinta anteriores, estaba a cuatro kilos de mi objetivo!! Había perdido treinta y siete kilos!!
Todo esto después de un cambio bastante grande en mi vida, mis dos hijos, el último con una preeclampsia (que me ayudó a coger muchos de esos kilos), la incapacidad para mi trabajo de toda la vida, etc.

Lo que ya hemos comentado otras veces: la “vida” que cada un@ tiene la suya y las hay mucho más duras, pero yo puedo hablar solo desde mi experiencia personal. Y esa experiencia personal, lo que he vivido este último año, es la que quiero compartir con vosotras y vosotros.

El año pasado a estas alturas estaba super nerviosa porque comenzaba un nuevo trabajo, después de veinte años dedicándome a lo mismo, cambió radical obligatorio… Y nada más ni nada menos que ¡¡en una panadería!!. Ufff eso si que ha sido un reto “personal”, lo que he tenido que “soportar” todas las mañanas: croissants recién hechos, con y sin chocolate, tartas de manzana, bollería varía, etc., por no hablar del pan… Y todo casero y hecho allí, es decir en horno propio, pufff…

Estoy orgullosa de al final haber terminado el año y tener otra vez conmigo los siete kilos que me costó tanto quitarme, podían haber sido muchos más!. Y han sido siete kilos, afectados por otras cosas, sobretodo después de las navidades. Mi vida empezó a pasar por situaciones nuevas, entre ellas la operación de mi madre, que me hizo perder mis rutinas, sin prácticamente tiempo ni ganas de cocinar, ni de hacer ejercicio etc., etc…

Pero por fin a llegado el momento de volver a empezar, de no dejarme caer de nuevo, porque quiero llegar a mi objetivo. Y aunque cueste y mucho volver a la rutina, lucharé por conseguirlo, que duro es volver a empezar y derrumbarse una y otra vez… Pero al final, no son más que excusas.

Hay que luchar por lo que queremos y se que lo podemos conseguir, igual que lo hemos hecho otras veces, con la ayuda de los grupos, de gente maravillosa, que me acompaña todos los días en mi vida virtual… ¡¡Que gran ayuda!!

Como os digo, para mi, en septiembre empieza el año, después de las vacaciones y el verano es como volver a empezar. Empieza el curso de los niños, las actividades extraescolares, las nuestras también si tenemos, y como he dicho antes, cuesta mucho retomar, pero tenemos que ponernos firmes y luchar por nosotr@s igual que lo hacemos por los demás, sin excusas!! Volver a empezar y/o continuar… porque sino pasa el tiempo y cada vez cuesta más y más…

Sois much@s  l@s que me ayudáis desde aquí os doy las gracias una y mil veces, por leerme, por acompañarme, por animarme, por ayudarme y por estar ahí, en tantos sitios distintos tan lejos y a la vez tan cerca!! Gracias gracias y gracias.

Así que sin excusas!! A por nuestro objetivo!! Quien me acompaña??

Muacks 😉 Lidia

Come comida de verdad

¡Hola! Hoy vengo a contaros un poco sobre una  conclusión a la que he llegado ¡¡¡Nos obsesionamos demasiado con el peso!!!

Cuando llega el verano tendemos a pasarnos con la comida: que si helados, que si cervezas (a mí no me gusta nada la cerveza de ningún tipo, ¿¿¿seré rara????), que si salidas con los amigos de tapas, comidas fueras, ir a la piscina, … muchas tentaciones… en fin…
Pues para mí la regla de oro número uno es: COMER ALIMENTOS REALES

“La comida es algo que algún día estuvo vivo y que viene de la tierra , el cielo y el mar… ” como he leído en un libro, no algo que se produce en una fábrica y a lo que se añaden miles de aditivos.

En resumen: es muy importante comer frutas (me encantan las frutas del verano), verduras, semillas, frutos secos, legumbres, cereales, huevos, carnes, pescado (prescindiendo de esto último si seguimos una dieta vegetariana);  sin caer en comidas procesadas que contienen ingredientes químicos que interrumpen la actividad metabólica.

También es importante comer de forma variada y planificar un menú semanal saludable, para algunas personas, la organización es indispensable.

Es mucho mejor centrarse en la calidad de la comida que en la cantidad consumida (aunque las personas que siguen una dieta de adelgazamiento tiene que mirar por la cantidad también).

Y por último: COME LO QUE TE GUSTA ¡Así de claro y simple! La comida que nos gusta estimula la secreción de endorfinas y reduce las hormonas del estrés lo que hace que nuestro metabolismo mejore.

Dicho esto os dejo… hasta la próxima… que voy a contaros un poco sobre los snacks de entre horas y las meriendas.

😉 Mihaela