Tarta de calabacín y quesos de Roski AH

Hace un tiempo en el grupo de Facebook organizamos un reto de recetas de verduras, en el que nos dejasteis unas ideas fantásticas.

Prometimos que publicariamos la  receta ganadora, la que más cantidad de “me gusta” tuviera, y aunque tardamos, ¡aquí está!: Una receta riquísima, como todas las que  Roski comparte con nosotras, ¡muchísimas gracias compañera!

Os la transcribo como ella nos la envía, puntuada en ProPoints

Y sin más …

¡A cocinar!

Ingredientes

  • 250 gr. de calabacín rallado (crudos, sin pelar) 290 gr. = 1 + 1/2 calabacines 0 puntos.
  • La mitad de un puerro muy picado 0 puntos.
  • 25 ml o 30 grs de leche desnatada 0 puntos.
  • 3 huevos + 2 claras 6 puntos.
  • 50 grs de queso Snacking 4 puntos lo compre en el lidl pero si no lo teneis podeis usar el queso de cabra troceado en tacos.
  • 280 grs de queso batido 0% de Mercadona 3 puntos.
  • 18 grs de queso en polvo hacendado 1 punto.
  • 57 grs de maicena 5 puntos.
  • 7 grs de levadura química estilo royal 0 puntos.
  • Sal a gusto 0 puntos.
  • Pimienta a gusto 0 puntos.
  • 1 cucharadita de orégano 0 puntos.
  • 73 grs de mozzarella rallada Hacendado 5 puntos (puse mucho queso porque con menos salía igual a 3 puntos trozo, así que puse 5 pp de Mozzarella, pero llegaria con 3)
    Total a 24 pp

Elaboración

Lo primero es poner el molde de silicona en el congelador porque luego desmolda mejor.

Lavamos, cortamos los extremos y rallamos los calabacines (crudos y sin pelar); no os preocupéis, no se notará la piel.

Los ponemos en un colador y aplastamos con una cuchara para que pierdan el agua que contienen; después los ponemos  en una gasa o paño muy limpio y apretamos para liberar todo el resto de agua. Reservamos.
Precalentamos el horno a 180 grados con aire calor solo abajo.

Mientras:
En un cuenco grande, mezclamos la levadura, la maicena y la leche; removemos y mezclamos todo bien hasta que todo esté liso.

Agregando los huevos y las claras y volvamos a mezclar muy bien con un batidor de varillas manual, para que la mezcla quede sin grumos y aireada.
Añadimos los 280 grs de queso batido y seguimos mezclamos bien. Ahora los 18 grs de queso en polvo y también el queso snacking o el queso de cabra cortado en tacos.

Integramos todo bien y agregamos el calabacín rallado y el puerro picado. Condimentamos con sal, pimienta y la cucharadita de orégano.

Colocamos la mezcla de la tarta en un molde (mejor de silicona), espolvoreamos con la mozzarella por encima.

Llevamos al horno pre-calentado a 180 grados durante 40 a 45 minutos,  los últimos 7 minutos calor arriba y abajo. Controlar ya sabéis que no todos los hornos funcionan igual: miráis con un pincho si sale limpio ya está.

Como veis yo use el molde que ya está dividido en 8 porciones pero sirve cualquier otro, si no es de silicona y es de cristal o metal: Arrugamos el papel de horno y lo mojamos debajo del grifo de agua y con este papel forramos el molde de cristal.

😉 Roski AH

¡Madre mia que pintaza de receta! Muchísimas gracias otra vez por compartirla con nosotr@s, y recordar que podéis enviarnos vuestras recetas, ¡esta sección la creáis vosotros!

Anuncios

Labneh

Hoy estaba desayunando una tostada untada con Labneh, y me di cuenta que no os había contado como se preparaba.

Para explicaros esta receta tengo que enviaros a recordar otra, la de queso crema de sabores; en ella empezamos preparando unos fantásticos yogures naturales caseros, y de ahí seguimos transformandolos, solamente dejándolos drenar, en yogures griegos, y acabamos por hacer un fantástico queso crema para untar en nuestras tostadas (o para hacer una tarta de queso…).

Pues ahora vamos a dar un paso más, seguiremos drenando hasta que tengamos la consistencia necesaria para hacer nuestro Labneh, o queso de yogur.

El Labneh, es un producto lácteo realizado a partir del drenaje del yogur, típico de la cocina de Oriente Medio; esta hecho a partir de leche de vaca, oveja o cabra, es común encontrarlo en las tiendas en forma de bolitas conservadas en aceite.

¿Puedo hacerlo con yogures comerciales? Por supuesto que sí, pero intenta hacer los yogures en casa, no solo para el queso, para tú consumo habitual, una vez que les pilles el punto la diferencia es bestial.

Vamos al lío…

¡A cocinar!

Ingredientes

Para el yogur

  • 1 litro leche desnatada
  • 4 cd leche en polvo desnatada
  • 1 yogur

Para el Labneh

  • Yogur natural
  • AOVE, hasta que cubra las bolitas
  • Especias al gusto

Elaboración

Si hacemos el yogur en casa, mezclamos todos los ingredientes a temperatura ambiente, y lo dejamos 8 horas en la yogurtera; cuando es para este tipo de preparaciones, yo no uso los vasitos, sino una fuente de cristal que entre bien en la maquinita.

Una vez pase ese tiempo, lo tapamos, dejamos enfriar y metemos en la nevera durante unas 12 horas.

Ahora ya tenemos nuestro yogur listo para usar, así que si los utilizamos comerciales, a partir de aquí seguimos los mismos pasos.

Dejamos el yogur drenar en un colador de tela durante unas 72 horas. Después salamos, nos mojamos las manos en aceite y vamos dando forma de bolitas.

Lo vamos metiendo en un bote con aceite para conservarlo, al que le podemos añadir las especias que más nos gusten, yo le puse orégano, hierbas provenzales y una guindilla.

Lo guardamos en la despensa, en un lugar fresquito se conserva bien, porque en la nevera el aceite enfriaría demasiado cambiando su textura; y después de dejarlo reposar un par de días para que cojan saborin, ya lo podemos consumir.

Yo utilizo todos los ingredientes sin lactosa y desnatados, pero podéis utilizar la leche semi o entera, y el yogur, cuanto mejor calidad más rico quedará.

No puedo terminar esta receta sin dar las gracias, de nuevo, a las administradoras del grupo de Facebook “Yogur hecho en casa”, por reconciliarme con los lácteos y enseñarme a preparar cosas tan ricas. ¡Gracias vecinas!

😉 Angela

Panna Cotta de Ricotta ligera

¡Buenas! Este Sábado, Iván y yo fuimos a visitar a nuestra amiga Tania Nicolas de www.deliciosoysaludable.com , en la tienda física que tiene en Gijón; ya os hable en alguna receta de sus productos, como las morcillas super ligeras y puntuadas que utilice para rellenar los chipirones, esta vez me fui para casa con un montón de cosas ricas que ya os iré enseñando…

Pues cuando ya nos íbamos, me dio un par de botes de Ricotta y me dijo “Prepara algo con ellos, y pasame la receta”, y como a mi me gustan poco los retos, en cuanto tuve un rato me puse manos a la obra.

El Ricotta, es un producto lácteo italiano, similar al requesón, que se produce “recociendo” el suero de la leche, tiene un sabor suave y una textura muy cremosa, haciéndolo ideal para rellenos dulces y salados.

ricotta250g

La Panna Cotta es un postre típico italiano cuyo significado literal es “nata cocida”, de textura similar al flan, pero con un sabor más lácteo que este.

Nosotros en esta receta, en nuestro afán de aligerar todo, no vamos a añadirle nata, pero no os voy a adelantar más, nos vamos…

¡A cocinar!

Ingredientes

  • 250 gr de Ricotta
  • 250 ml de leche desnatada (o suero de yogur)
  • El equivalente a 100 gr de azúcar de vuestro edulcorante
  • 1 sobre de gelatina en polvo

Elaboración

En un cazo deshacemos el queso con la mitad de la leche, y dejamos que llegue a ebullición, en ese momento apartamos del fuego.

Mientras disolvemos la gelatina en el resto de la leche, que no este demasiado fría, podemos darle un golpe de calor en el microondas si fuera necesario.

Una vez disuelta, le añadimos la mezcla que hemos preparado, y ya solo tenemos que batir bien con unas varillas, poner en moldes o vasitos y dejar enfriar.

Como veis esta receta es muy sencilla y rápida de elaborar, pero debéis tener paciencia, porque es muy importante que la dejemos enfriar un mínimo de 4 horas en el frigorífico antes de consumirla.

Podemos adornarla con la cobertura que nos apetezca, a mi me gusta mucho con sirope de chocolate, o con un coulis de frutos rojos.

😉 Angela

Chocobó

Tod@s tenemos productos estrella y más cuando estamos a “dieta”, porque productos que nos gustan tenemos tod@s, pero que nos gusten y sean ligeros es más complicado…

Hoy voy a hablaros del que para mi es un producto estrella: el Chocobó de Quescrem

Tod@s sabemos lo que es la Nocilla, Nutella, untables de chocolate de ese estilo,… pues digamos que el Chocobó es como estas cremas, pero más cremoso y menos pastoso, y sobretodo, más ligero, ya que es un queso crema… ¡sí, sí un queso!, y ahora quien no lo ha probado pensará…. ¿un queso con sabor a chocolate? Pues efectivamente es un queso con sabor a chocolate y sabe a chocolate para nada parece un queso y además lo podemos encontrar en dos sabores:

  • Queso crema de chocolate con avellanas
  • Queso crema de chocolate blanco

Esta buenísimo y nos permite darnos un capricho con pocas calorías, os podría decir que casi me gusta más incluso que la auténtica nocilla; y me gusta más el blanco que el de chocolate con avellanas, pero los dos, están super buenos.

También tiene su parte mala, y es lo difícil que resulta de encontrar, solo lo hay en Carrefour, Eroski y no en todos, y alguna vez de promoción en Aldi.

Lo encontraremos en la zona de refrigerados junto a los demás quesos, las tarrinas son de 250 gramos, lo cual está genial porque no son muy grandes y eso nos ayuda a no ocupar mucho espacio en el frigorífico y a no tener que consumirlo a diario por el hecho de tenerlo que gastar, sobretodo si lo consumimos nosotros solos en casa, ya que al ser un queso tiene fecha de caducidad relativamente corta, que te obliga a consumirlo antes que si fuese una crema de cacao tradicional.
chocobovalores

Yo sobretodo lo gasto en tostadas por las mañanas, lo podemos untar en bizcochos, tartas e incluso en tortitas de arroz, de avena, incluso comerlo a cucharadas ¡¡pero eso ya no nos interesa!!.

Si tenéis ocasión os animo a probarlo ya que es una de las cosas que me ha encantado, cuando oímos mucho hablar de un producto, aveces nos creamos unas expectativas tan altas, que después acabamos defraudados, pero con el Chocobó (aunque siempre habrá excepciones, no todos somos iguales) creo que pocas personas se decepcionan.

Y por supuesto os tengo que contar que lo probé y lo consumo gracias a Mihaela Ionela,  mi amiga,  que me cuida y me trae cada vez que me hace una visita o nos encontramos…

En esos encuentros hacemos “intercambios de comida” pero eso ya es otra historia que ya os contaré… 🙂

Mil gracias a Mihaela, espero que lo probéis y nos contéis que os parece, como lo utilizáis y sobretodo, si lo encontráis en algún otro supermercado.

Muacks 😉 Lidia

Trucha asalmonada rellena de queso

Esta receta no es mía, es toda de mi madre, ¡me encanta!, en mi casa se come poco pescado, porque solo me gusta a mi, así que cuando voy a comer a su casa siempre intenta cocinar un plato de pescado, y pensar que antes yo tampoco lo comía… con lo bueno que esta.

Normalmente relleno las truchas con jamón o con anchoas, pero rellena de queso esta buenísima y no puede ser más fácil de preparar.

La trucha es un pescado semigraso, pues 100 gr de trucha aportan 3 gr de grasa y unas 90 calorias,  así que seria un pescado “intermedio”, entre el blanco y el azul, y muy interesante en nuestra alimentación:

Nos aporta proteínas de alto valor biológico; y también aporta vitaminas y minerales, aunque en cantidades algo menores que otros pescados (contiene vitamina A, B2 y B3; y minerales, como el hierro, magnesio, potasio, fósforo y zinc); y lo más importante, es rico en acidos grasos Omega 3, tan importantes para nuestra salud.

Y ahora…

¡A cocinar!

Ingredientes

  • 1 trucha asalmonada de ración
  • Sabanitas de queso light
  • Mozarella light

Elaboración

Pediremos en la pescaderia que nos limpien bien la trucha y nos la preparen para rellenar, así nos evitaremos ese engorroso trabajo en casa.

Precalentamos el horno a 180º, y mientras procedemos a rellenar nuestra trucha; para ello solo tendremos que rellenarla con queso a nuestro gusto, yo añado un par de lonchas por trucha, pero eso queda a vuestro gusto, y a los puntos que queráis sumarle.

Ahora solo tendremos que ponerla en una bandeja de horno, con papel vegetal para evitar que se pegue, y hornear unos 15 minutos.

Una vez pasado ese tiempo, le ponemos un poco de mozarella por encima y lo dejamos cinco minutos más. ¡Listo!

Podemos acompañar este plato de unas patatas al horno, aprovechando que lo encendemos, y de una rica ensalada para completarlo.

😉 Angela