Arroz con leche realfood

Arroz con leche realfood

¡Buenas!. Como much@s sabéis, llevo un tiempo eliminando los productos procesados de mi alimentación, lo que se conocer como “realfood” y en ese tipo de alimentación no “entran” las harinas blancas, el azúcar, etc… Lo que hace más difícil el tema de los postres y dulces. ¡Pero no imposible!

Como sustituto del azúcar, se utilizan los dátiles o la fruta entre otras cosas. Así que, sabiendo que no hay que abusar de los dulces aunque sean saludables, me he animado a hacer arroz con leche con dátiles como sustituto del azúcar, y he de decir que me ha sorprendido muy gratamente…

El resto de la receta ha sido absolutamente igual que la tradicional, sustituyendo el azúcar, y realmente el resultado ha sido estupendo. Eso si, como nunca había utilizado dátil para endulzar, me he dado cuenta de que el dátil es “espesante” osea que ayuda a espesar y habrá que tenerlo en cuenta en nuestras recetas.

Dátiles

Este primer “experimento” me lleva a pensar en hacer natillas “realfood”, así que igual próximamente me animo y os pongo aquí la receta.

La receta la he echo con Mycook (prima hermana de Thermomix) pero también la podéis hacer de manera tradicional… Y ahora vamos con la receta!!

Ingredientes:

  • 1,3 litros de leche (yo la he utilizado fresca), además utilizaré otros 300 ml aparte.
  • 200 gramos de arroz redondo
  • piel de naranja
  • piel de limón
  • canela en rama
  • canela en polvo (opcional)
  • 150 gramos de dátiles

Preparación:

Lo primero que tenemos que hacer es poner los dátiles en remojo, yo lo hice desde el día anterior pero con unas pocas horas sería suficiente.

Les quitamos el hueso y los ponemos en los 300 mililitros de leche extra que señalábamos en los ingredientes.

Preparado para pasta de dátiles

Una vez que empecemos a hacer la receta, lo primero será batir los dátiles en esa misma leche que los hemos bañado.

En el caso de que lo hagamos con nuestro robot de cocina preferido, pondremos la paleta en la jarra y añadimos: el arroz, la rama de canela, las pieles de naranja y limón, la leche y por último la pasta de dátiles que obtuvimos en el paso anterior.

Después con todo el conjunto, programamos el robot 45 minutos a 90 grados y velocidad 2 (en mi caso).

Una vez terminado, debemos probar lo espeso que ha quedado, porque debe tenerse en cuenta que al enfriar espesa aún más. Si vemos que está ya demasiado espeso, podemos añadir un poco más de leche y mezclarlo todo bien antes de proceder a sacarlo a los moldes o recipientes que hayamos elegido.

Una vez frío, espolvoreamos por encima un poco de canela en polvo y lo tapamos para esperar que no se reseque. Después a la nevera para que esté fresquito.

Iré experimentando más recetas endulzadas con dátiles porque me parece que ha sido todo un descubrimiento. Ya os contaré!

Muacks. Lidia.

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Realfood ¿que es eso?

Buenas, hoy quería comentar y explicar a mi manera lo que es el movimiento realfood

Últimamente nos encontramos en medios y redes sociales mucho acerca de este movimiento, pero… ¿Que es real food o “comida real”?

Yo ahora si pienso lo que es, se, que es “comida sana” o “comida real” (que ya sabéis que a mi no me gusta el término)… Resumiendo mucho, si tuviera que explicar lo que es diría que se basa en comer comida sana, es decir sin aditivos, sin conservantes, escapando de los ultraprocesados, sin porquerías vaya.

Pero hay más, no es solo eso. Dentro de eso hay que saber que no se considera sano el azúcar, el aceite de girasol, las harinas blancas y un largo etc..

Yo empecé dejando de comer cosas empaquetadas o plastificadas, además me ayuda mucho pensar que no puede ser bueno en un alimento que tiene 8000 ingredientes que encima no sabemos ni lo que son. Me ayuda a pensar que es como si comiera ese plástico en el que viene envuelto.

Os voy a poner un ejemplo muy simple, la leche. ¿Que “leche” puede llevar un cartón de leche que aguanta meses y meses sin nevera?, aparte de como nos disfrazan los alimentos (que ese es otro tema) que si con calcio, que si no sé cuantas vitaminas, etc., vamos que parece que si nos tomamos un vaso de esa leche o comemos ciertas galletas con otro sinfín de vitaminas nos hacemos ¡superheroes!.

Aparte de que es un cambio duro, porque por lo menos para mi no está siendo nada fácil, y acabo de empezar, y tengo muuucho que aprender, tenemos que tener conceptos claros. “Comer sano” no es sinónimo de adelgazar… Podemos comer muy sano, sano 100% pero excedernos en grasas que aunque sean saludables hay que controlar.

No porque el aguacate sea bueno hay que comer tres diarios ¡no!. Y así con una lista muy larga de alimentos. De echo yo he empezado este cambio en mi alimentación, y lo que más me está costando asimilar es comer alimentos que no sean light, porque yo aparte de comer sano, SI quiero adelgazar, pero claro estaba acostumbrada a mirar los alimentos por su valor en “puntos” jiji, ahora me quedo con cosas de todos los métodos que conozco ya sabéis que yo soy defensora a muerte de la dieta de los puntos.

Precisamente ese cambio cuesta, porque claro ahora es “mejor” la leche fresca entera (por ejemplo), pero pensar que estas metiendo para el cuerpo 4 puntos, en vez de 1 de la desnatada…. Te vuelve un poco, que no sabes ni por donde tirar… Que es más sana la mantequilla, que las margarinas ligeras…. Pero en puntos!!!

También es verdad que este tipo de alimentos sacian muchísimo más que los alimentos light por no hablar del sabor, que por supuesto no tiene nada que ver!!!.

El tema es muy extenso, pero yo resumiría en empezar dejando de comer cosas que está muy claro que no son sanas mientras vamos indagando en este mundo, del que hay mucho que aprender, comer alimentos que nos da la tierra (cosa que no se donde vi, pero me marcó mucho y lo define bien) osea verduras, carnes, frutas, pescados, y todo eso sin procesar. Porque cuando miramos las etiquetas de los alimentos verdaderamente nos damos cuenta de las porquerías que metemos en el cuerpo (mirad el artículo de leer las etiquetas que es muy interesante), al principio parece muy complicado, pero con paciencia, empeño, y siguiendo unos puntos básicos, notareis un cambio que compensa y merece la pena.

Como dije antes, yo acabo de empezar y cuesta asimilar, pero teniendo unos cuantos pasos claros lo demás irá surgiendo, yo por ahora, me quedo con comer alimentos de la tierra y de temporada, indagar en el resto, cumplir unas “pautas saludables” y sobretodo también hacer deporte, es un punto que no podemos dejar de lado.

Como dije me quedo con lo “mejor” a mi parecer de cada método y espero que me vaya genial, ya os iré contando pero lo poco que voy consiguiendo me gusta ¡y mucho!! Animo y no tengáis miedo a lo nuevo, que seguro que os sorprendéis, yo al principio tenía mucho miedo, incluso rechazo… No quería comer así, me gustaba comer así!. Pero cuando te das cuenta que algo pasa, que tienes que cambiar algo, porque yo realmente veía que era adicta a ese tipo de comida, cuando por fin di el paso, no lo podía creer, no puedo creer que cada vez me gusta más este tipo de alimentación que hay que dejar al lado la pereza y que merece la pena complicarnos un poquito sobretodo por SALUD.

Muacks. Lidia.

Bizcocho de chocolate sin azúcar en Slow Cooker

¡Hoy toca dulce! Mirar que es raro en mi, y sobretodo desde que estoy quitando totalmente los azúcares y edulcorantes artificiales de mi dieta;  pero hoy me apetecía merendar bizcocho y, sobretodo, quería probar a hacerlo en la olla lenta, ¡lo que me queda por experimentar con mi nueva amiga!

No nos vamos a engañar, hoy el cuerpo me pedía azúcar, vamos que cerraba los ojos y veía a Celia Cruz bailando por todas partes, pero ¡No!, no pienso caer ni relajarme, el otro día ya me pase de la raya y no voy a volver a hacerlo… Así que en esta ocasión vamos a utilizar pasta de dátiles (que no son más que dátiles hidratados y triturados) para endulzar nuestro bizcocho, para l@s que estáis puntuando esto subirá los puntos un poco, aquí os recomiendo que valoréis: yo hasta hace una temporada lo sustituiría por edulcorante, ahora le doy más importancia a comer alimentos saludables que a rebajar puntuación de las comidas.

La verdad que pensaba hacer un bizcocho de yogur normal para iniciarme con la repostería en Slow Cooker, pero mi marido y la harina integral todavía no se llevan demasiado bien, así que para disimular el color añadí un poco de cacao puro, con un toque de naranja y otro de coco queda riquísimo.

Después del resultado creo que pocas veces más voy a encender el horno para hacer un bizcocho, entre el ahorro energético y lo esponjoso que queda en esta olla, estoy encantada, la verdad es que no puedo estar más contenta con mi nueva ayudante.

¡A cocinar!…

Ingredientes

  • 1 yogur natural
  • 4 huevos
  • 150 gr de pasta de dátiles
  • 3 medidas de yogur de harina de trigo integral
  • 1 sobre de levadura o gasificante (uno de cada color)
  • 1/2 medida de AOVE
  • Ralladura de una naranja
  • 2 cd cacao puro en polvo
  • Coco rallado (para decorar)

Elaboración

Calentamos la Slow Cooker media hora en alta.

Mientras, con una varilla batimos los huevos muy bien, añadimos la pasta de dátiles, el aceite y la ralladura. Poco a poco añadimos el cacao y la harina tamizada con la levadura, y vamos integrando bien, que no queden grumos.

Hay gente que engrasa la cubeta de la olla, o la cubre de papel de horno, y lo hace en ella directamente, yo preferí utilizar un molde de silicona que se adapta muy bien a ella.

Ponemos la mezcla en el molde, lo introducimos en la Slow Cooker y ponemos un paño debajo de la tapa, para que absorba la humedad.

En dos horas a velocidad alta lo tendremos listo; después desmoldamos y lo decoramos como más nos guste, yo espolvoree coco rallado.

Para terminar, solo recordaros que la repostería, aunque sea saludable, debe ser de consumo ocasional, no algo que se consuma a diario.

¡A merendar!

😉 Angela

Crema de calabaza y boniato al curry en Slow Cooker

Y ahora sí, ¡¡tengo nueva maquinita!!, toca experimentar…

Hacia muchisimo tiempo que tenía ganas de hacerme con una Slow Cooker, una olla de cocción lenta, un pequeño electrodoméstico que aunque en países como E.E.U.U lleva usándose desde hace muchísimos años, aquí es algo relativamente nuevo, que ultimamente está empezando a marcar tendencia.

El funcionamiento es muy sencillo, se trata de un cuerpo, normalmente metálico, con una olla extraíble cerámica; la carcasa va conectada a la red eléctrica, y transmite el calor a la olla interior mediante unas resistencias, que nunca superará los 100º. Dependiendo de la marca y el modelo podemos encontrar desde ollas muy sencillas, a otras con más cantidad de velocidades (porque la temperatura máxima siempre es la misma), incluso en algunos casos podemos programar para que enciendan y apaguen solas.

Por ahora yo tengo una muy básica, una Russell Hobbs de 3.5 litros con la que estoy aprendiendo poco a poco, es un poco más lenta que la Crock-Pot que es la más conocida, por lo que me toca andar jugando para adaptar las temperaturas de las recetas que hay en Internet.

El otro día tenía tantas ganas de utilizarla que decidí preparar en ella las verduras para hacer una cremita, así que sin más…

…¡A cocinar!

Ingredientes

  • 500 gr de calabaza
  • 1 puerro
  • 2 zanahorias
  • 1 boniato mediano
  • 1 cta AOVE
  • Cúrcuma, una pizca
  • 1 cda de curry

Elaboración

Mi Slow Cooker tiene una olla interior de Duraceramic, que me permite ponerla en el fuego para saltear, sellar… antes de cocinar en su forma lenta, si la vuestra no fuese de este material, tendríamos que hacer este primer paso en una sartén y luego pasar los ingredientes a nuestra Olla de Cocción Lenta.

Para empezar ponemos la cazuela interior en la vitro para saltear un poco la verdura, cortada en dados, con la cucharada de aceite; la dejamos un poquito, solamente para dorarla.

Después la introducimos en la carcasa de nuestra “maquinita”, añadimos agua, la cantidad justa para que cubra las verduras, salamos y especiamos, y ponemos en ALTA, durante unas 3 horas.

Comprobamos que esté blandita y ya solo tendremos que triturar, yo no le pongo nada más, pero podéis añadir nata o quesitos en este punto.

Y ya tenemos un fantástico plato caliente de verduras, que con el frío que está haciendo apetece muchísimo.

Mientras estoy escribiendo, me llega desde la cocina el olor de una Fabada Asturiana (con todas sus calorías), que lleva unas 6 horas preparándose, no me quiero ni imaginar lo riquísima que va a estar…

Y vosotr@s ¿conoceis esta forma de cocinar? ¿teneis alguna receta favorita que queráis compartir con nosotros? No dudéis, en mandarnosla y la publicaremos en vuestra sección. ¡Gracias!

😉 Angela

 

Año nuevo, vida nueva

Holaaa, termina un año y empieza otro… Y con el nuevo año, generalmente, ¡nuevos propósitos!.

En mi caso particular, nuevos no son, porque es un camino largo, que estaba ya en proceso… Mi propósito era y es eliminar los alimentos ultraprocesados, alimentarme con comida real, aunque ya os comenté que lo de “comida real” no me gustaba mucho, de momento lo llamaré comida sana.

En mi caso se hizo una “bola gigante” estaba en proceso de adelgazamiento y como os cuento en otros artículos fui decayendo y decayendo hasta tal punto que de 38 kilos adelgazados y a 2 kilos de mi objetivo, me encuentro con nada más y nada menos que 21 kilos recuperados de los que ya había perdido… Es decir que vuelvo a estar a ¡23 kilos de mi objetivo!.

Os podéis imaginar lo que conlleva haber vuelto a coger todo ese peso, tanto mentalmente como físicamente… una lucha interminable en contra de mi persona, por no hacer las cosas bien, por “dejarme” después de todo lo conseguido, etc. una lucha sin sentido de haber caído y una rueda de la que parece que no puedes salir. Y de la que cada vez te cuesta más porque cada vez estás más dentro y nunca ves salida, así una y otra vez.

Primero coges 4, después otros 5, otros 4 más y cuando te vas dando cuenta cada vez peor, de repente te preguntas ¿dónde está mi fuerza de voluntad?, ¿que es lo que quiero?, ¿porque no soy capaz?, ¿hasta donde voy a llegar?, ¿que quiero conseguir?, ¿que me pasa?, ¿porque no puedo salir de la rueda?.

Y venga preguntas a las que no sabemos responder, pero a la vez tenemos todas las respuestas…

Sabemos todas las teorías, lo que hay que hacer, lo que no hay que hacer, lo sabemos todo… pero no somos capaces de ponerlo en práctica, una y otra vez decimos ¡ahora sí!. Y de repente volvemos a caer… Llega un momento en el que te ves convencida y con fuerza y te da miedo hasta decirlo, por miedo a volver a caer….

En estos últimos “va y vienes” empezó mi lucha a parte de contra los kilos con la comida “basura” cada vez estoy más convencida de que este tipo de comida tiene mucha culpa y no ayuda nada a que nos podamos “centrar”, la comida de este tipo (basura, empaquetada, ultraprocesada …) cada vez pienso más, que es adictiva. Cuando nos sucede algo, recurrimos a este tipo de comida porque es lo que nos “calma”, lo que nos reconforta, y yo cada vez tengo más claro que lo que quiero es sentirme saciada, no comer con ansia, atiborrarme y encima sentirme fatal, porque de reconfortar nada, ¿que te reconforta los dos primeros minutos?. La comida no es la solución a nuestros problemas…

En este nuevo caminar, cada vez que comienzo una temporada, aunque haya sido corta, he vuelto a caer, he sido capaz de darme cuenta del daño que me hace la comida ultraprocesada, y eso es un gran paso porque es lo que me esta ayudando a dar cada vez un pasito más lejos…. y a darme cuenta de lo que verdaderamente quiero, que ya no es solo adelgazar, es cuidarme y quererme y lo voy a conseguir, ya una vez lo conseguí, conseguí adelgazar sin “cuidarme”, y esta vez también lo voy a conseguir, perderé peso pero además cuidando mi alimentación para lograr adquirir hábitos saludables, con los que seré capaz de luchar sin necesidad de recurrir a ese tipo de alimentos insanos que nos hacen sentir tan mal, sin darnos solución.

Quiero encontrarme bien físicamente y además sentirme bien conmigo misma, como cuando estaba a dos kilos de mi objetivo… ¡Y lo voy a conseguir! Porque si ya me encontraba bien antes, estoy segura de que alimentándome saludablemente, comiendo comida sana, estaré todavía mejor. Da igual lo que me cueste y lo largo que sea el camino, ya llegaré a mi meta, pero el camino lo empiezo desde hoy… No se si estáis en ese camino, si ya lo habéis empezado, o ni se os pasa por la cabeza…

Si habéis empezado, os habréis sorprendido como yo. Si no habéis empezado y tenéis intención de hacerlo, hay que ir con paciencia. Yo no me podía ni imaginar, todos los alimentos que tenía que eran porquería, eso contando sólo con los “míos” es decir sin contar con los alimentos de los niños (que para eso necesitaré más que paciencia) ni los de mi marido (que con el ya he desistido), menos mal que tampoco me volví loca los he ido eliminando poco a poco, sino habría dejado los armarios… como nuevos de vacíos. Y aun así, alguna cosilla me quedará, más las que de momento aún no me he planteado, necesito algo más de tiempo para eliminar cosas como la coca cola y “bebida” en general…. Pero ya dije antes que es un camino muy largo del que hay mucho que aprender, y tampoco se si llegaré a tener una alimentación 100% sana, pero tampoco hay que castigarse, solo con lo que me he quitado ya noto el cambio, y creo yo que poco a poco será el cuerpo el que lo acabe pidiendo, porque yo hay cosas que ya noto tremendamente, como los edulcorantes, y me parecía increíble poder dejarlos de utilizar, sin embargo creo que voy por el buen camino, hasta donde seré capaz de llegar?

Muacks. Lidia.