Tortillas integrales para Wraps, Fajitas y ¡Pizza Calzone!

¡Buenas! Llevaba tiempo queriendo preparar estas tortillas, pero no se porque iba dejándolo, se me había metido en la cabeza que me iban a dar mucha lata, y todo lo contrario son facilisimas y dan muy buen resultado: mi marido no es nada “amigo” de lo integral, y ya no quiere las compradas ni por asomo, ¡Le encantaron!

Otra cosa que me encantó de ellas, es lo versátiles que pueden ser, con ellas preparamos desde unas fajitas con pollo y verduras, a un wrap dulce de crema de cacahuete y plátano (con sólo escribirlo se me hace la boca agua … ummmm, delicioso).

Pero, casi por error, descubrimos lo que para nosotros se convirtió en la cena más rica en mucho tiempo: pizzas calzones.

Como sabéis hace poquito que nos mudamos, y aquí no tengo horno, entonces intento adaptar las recetas para poder hacerlas en sartén (pizzas, bizcochos, galletas, etc…). Pues el otro día aprovechamos que nos habían sobrado varias de estas tortillas para prepararnos unas “Fajipizzas”, y todavía no se porque, probablemente porque estábamos hablando y no mirando lo que hacíamos (sí, pierdo la fuerza por la boca, lo sé XD), doble la tortilla a la mitad en la sartén, con todo el relleno dentro ¡que rica equivocación!

¡STOP! Ya me estoy llendo por las ramas y empezando la casa por el tejado, vamos a dejar los rellenos para más tarde y centrarnos en la masa, así que…

¡A cocinar!

Ingredientes

  • 350 gr harina de espelta integral
  • 175 gr suero de yogur
  • 10 gr sal
  • 25 gr AOVE

La harina no tiene porque ser de espelta, cualquier harina integral nos servirá, yo no consumo harinas refinadas, y por supuesto no las recomiendo, pero si usáis harina blanca sería la misma cantidad, eso sí, tener en cuenta que una estrella se caerá del cielo y dejará de brillar ¡no uséis harinas refinadas! (ale ahí lo he dicho)

Aproveche a utilizar suero de yogur porque el día anterior había preparado queso de untar, si no disponéis de él, sustituir por agua.

En cuanto al aceite, la primera vez que las prepare se me olvidó, y la verdad es que no es algo imprescindible, pero también es cierto que las mejora.

Elaboración

Es muy sencillo, en un bol ponemos todos los ingredientes y vamos mezclando e integrando bien, primero con una espátula y luego amasamos con nuestras mano, tiene que quedar una textura manejable, ni demasiado dura, ni demasiado blanda, podemos añadir más harina o agua si vemos que la necesitamos.

Alguna vez le puse levadura de panadería, y en este punto tape con un paño y lo deje fermentar durante una hora; pero como lo que buscamos es una masa fina y plana, podemos omitir este paso.

Dividimos en bolitas, enharinamos la superficie donde vayamos a trabajar y con un rodillo de cocina estiramos, dándoles a la vez una forma redondeada.

Con estas cantidades nos saldran unas 10 tortillas, si queréis disminuir o aumentar cantidades, acordaros de hacerlo proporcionalmente.

Ahora solo tendremos que precalentar durante unos minutos una sartén antiadherente, y haremos nuestras tortillas vuelta y vuelta. Es muy importante no cocinarlas demasiado, para que no queden crujientes y rompan al doblar, además cuando vayamos a comerlas las volveremos a pasar por la sartén para calentar.

Y ahora viene lo más divertido: ¿de qué las rellenamos? Pues de lo que más nos apetezca, no hay límite alguno; personalmente me encanta poner varios platos diferentes en la mesa (con lechuga en juliana, pimientos, championes, tiras de pollo a la plancha,…) y que cada uno vaya preparandolas a su manera.

¿Y tú? ¿Cuál es tu relleno preferido?

😉 Ángela

Quinoa con calabaza

¡Buenas! Hacía muchísimo que no preparaba quinoa, y hoy haciendo limpieza en la despensa, me encontré un paquete, así que no me lo pensé, ¡hoy comemos quinoa!

Pero también tenía claro que iba a comer calabaza, una gran amiga me regalo super calabaza de su huerto, pero super, super, debe pesar más de 5 kilos!!!!.

Así que aprovechamos para hacer un super plato, con verduras, hidratos de carbono, y proteína de calidad.

A cocinar…

Ingredientes

Para 4 personas

  • 200 gr de quinoa
  • 500 gr de calabaza, troceada y cocida
  • 1 puerro
  • 1 cebolla
  • 200 gr de espinacas
  • 1 huevo por persona
  • 1 cda AOVE

Elaboración

Lo primero que tenemos que hacer es lavar bien la quinoa, para quitar la saponina, pues sino quedaría demasiado amarga: primero la dejamos unos minutos en agua caliente, le quitamos el agua con la ayuda de un colador, para después volver a poner en un bol con agua fría, frotamos bien con las manos y volvemos a escurrir, ahora ya podemos cocinarla.

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La quinoa se prepara igual que el arroz, cociendola unos veinte minutos.

Mientras en una olla plana, ponemos una cucharada de AOVE, y sofreímos la cebolla y el puerro cortados en trocitos pequeños, después añadimos la calabaza y la espinaca, rehogamos unos minutos.

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En este punto le ponemos la quinoa, ya cocida, y especiamos al gusto, hoy le he puesto una mezcla de especias que lleva pimentón, pimienta negra y cúrcuma, mezclamos bien y dejamos cocinar cinco minutos más para que se integren los sabores.

Hoy como iba a ser plato único, acompañado de una rodaja de pan de centeno integral, a la hora de servir pusimos unos huevos a la plancha, pero esto sería opcional, sin ello podríamos preparar perfectamente un plato vegano

¿Vosotros como coméis la quinoa? ¿conocéis sus propiedades? , os dejo el enlace a otro artículo en el que hablamos un poco de ellas.

Si todavía no la habéis probado, ¡animaros!

😉 Angela

Pizza ¡Sin horno!

¡Hola de nuevo!

Hoy os traigo una receta que llevaba tiempo sin preparar, especialmente pensada para cuando no podemos usar horno, ¿Nunca os ha entrado un antojo enorme de pizza estando de camping? Pues la solución es muy fácil: con una sartén, una tapa y muy poquito tiempo, podemos preparar una riquísima ¡Que tiemblen las pizzerías!.

La verdad es que aunque tengamos horno a mano, no siempre nos apetece encenderlo, entre lo que nos sube la factura de la luz y el calor que da en verano…

Y ahora habrá alguno que pensara “y está piensa hacer pizza estando a dieta” o ” mucho Realfood y ahora se mete una pizza entre pecho y espalda”; pues sí a las dos cosas, podemos hacer una pizza todo lo sano que nos apetezca, solo tendremos que escoger los ingredientes adecuados.

Y sin más…

¡A cocinar!

Ingredientes

Para dos masas

  • 175 gr harina integral (trigo, espelta,…)
  • 100 ml agua
  • 1cd AOVE
  • 1/2 cta levadura panadero
  • 1 cta sal

Para el relleno

  • Salsa de tomate casera
  • Queso
  • Los ingredientes que más nos gusten: verduras variadas, jamón, bonito ….

Elaboración

Primero vamos a preparar nuestra masa, solo tendremos que poner todos los ingredientes en un bol y revolver con una cuchara de madera, cuando tenga consistencia seguimos amasando con las manos, hasta formar una bola. Tapamos con un paño y dejamos reposar al menos una hora.

Después dividimos la masa en dos bolitas, de unos 150 gr cada una, estiramos y damos forma redonda, del tamaño de la sartén que vayamos a utilizar.

Calentamos la sartén tapada, durante unos minutos a máxima potencia.

Ponemos nuestra masa en la sartén, bajamos un poquito el fuego, y cocinamos tapada durante unos 3 / 4 minutos, hasta que al levantarla veamos que está un poco dorada.

Ahora es cuando damos la vuelta a la masa y añadimos la salsa de tomate, seguida de los ingredientes que nos apetezca utilizar, yo procuro partirlos en trozos finitos para que estén listos primero.

Volvemos a tapar unos 3 minutos más, para después comprobar que nuestro queso este fundido, y si, es así ¡Ya tenemos nuestra pizza!

Fácil, ¿Verdad?. Ya veréis como no tienen nada que envidiar a las preparadas en el horno.

😉 Angela

Arroz con leche realfood

Arroz con leche realfood

¡Buenas!. Como much@s sabéis, llevo un tiempo eliminando los productos procesados de mi alimentación, lo que se conocer como “realfood” y en ese tipo de alimentación no “entran” las harinas blancas, el azúcar, etc… Lo que hace más difícil el tema de los postres y dulces. ¡Pero no imposible!

Como sustituto del azúcar, se utilizan los dátiles o la fruta entre otras cosas. Así que, sabiendo que no hay que abusar de los dulces aunque sean saludables, me he animado a hacer arroz con leche con dátiles como sustituto del azúcar, y he de decir que me ha sorprendido muy gratamente…

El resto de la receta ha sido absolutamente igual que la tradicional, sustituyendo el azúcar, y realmente el resultado ha sido estupendo. Eso si, como nunca había utilizado dátil para endulzar, me he dado cuenta de que el dátil es “espesante” osea que ayuda a espesar y habrá que tenerlo en cuenta en nuestras recetas.

Dátiles

Este primer “experimento” me lleva a pensar en hacer natillas “realfood”, así que igual próximamente me animo y os pongo aquí la receta.

La receta la he echo con Mycook (prima hermana de Thermomix) pero también la podéis hacer de manera tradicional… Y ahora vamos con la receta!!

Ingredientes:

  • 1,3 litros de leche (yo la he utilizado fresca), además utilizaré otros 300 ml aparte.
  • 200 gramos de arroz redondo
  • piel de naranja
  • piel de limón
  • canela en rama
  • canela en polvo (opcional)
  • 150 gramos de dátiles

Preparación:

Lo primero que tenemos que hacer es poner los dátiles en remojo, yo lo hice desde el día anterior pero con unas pocas horas sería suficiente.

Les quitamos el hueso y los ponemos en los 300 mililitros de leche extra que señalábamos en los ingredientes.

Preparado para pasta de dátiles

Una vez que empecemos a hacer la receta, lo primero será batir los dátiles en esa misma leche que los hemos bañado.

En el caso de que lo hagamos con nuestro robot de cocina preferido, pondremos la paleta en la jarra y añadimos: el arroz, la rama de canela, las pieles de naranja y limón, la leche y por último la pasta de dátiles que obtuvimos en el paso anterior.

Después con todo el conjunto, programamos el robot 45 minutos a 90 grados y velocidad 2 (en mi caso).

Una vez terminado, debemos probar lo espeso que ha quedado, porque debe tenerse en cuenta que al enfriar espesa aún más. Si vemos que está ya demasiado espeso, podemos añadir un poco más de leche y mezclarlo todo bien antes de proceder a sacarlo a los moldes o recipientes que hayamos elegido.

Una vez frío, espolvoreamos por encima un poco de canela en polvo y lo tapamos para esperar que no se reseque. Después a la nevera para que esté fresquito.

Iré experimentando más recetas endulzadas con dátiles porque me parece que ha sido todo un descubrimiento. Ya os contaré!

Muacks. Lidia.

Realfood ¿que es eso?

Buenas, hoy quería comentar y explicar a mi manera lo que es el movimiento realfood

Últimamente nos encontramos en medios y redes sociales mucho acerca de este movimiento, pero… ¿Que es real food o “comida real”?

Yo ahora si pienso lo que es, se, que es “comida sana” o “comida real” (que ya sabéis que a mi no me gusta el término)… Resumiendo mucho, si tuviera que explicar lo que es diría que se basa en comer comida sana, es decir sin aditivos, sin conservantes, escapando de los ultraprocesados, sin porquerías vaya.

Pero hay más, no es solo eso. Dentro de eso hay que saber que no se considera sano el azúcar, el aceite de girasol, las harinas blancas y un largo etc..

Yo empecé dejando de comer cosas empaquetadas o plastificadas, además me ayuda mucho pensar que no puede ser bueno en un alimento que tiene 8000 ingredientes que encima no sabemos ni lo que son. Me ayuda a pensar que es como si comiera ese plástico en el que viene envuelto.

Os voy a poner un ejemplo muy simple, la leche. ¿Que “leche” puede llevar un cartón de leche que aguanta meses y meses sin nevera?, aparte de como nos disfrazan los alimentos (que ese es otro tema) que si con calcio, que si no sé cuantas vitaminas, etc., vamos que parece que si nos tomamos un vaso de esa leche o comemos ciertas galletas con otro sinfín de vitaminas nos hacemos ¡superheroes!.

Aparte de que es un cambio duro, porque por lo menos para mi no está siendo nada fácil, y acabo de empezar, y tengo muuucho que aprender, tenemos que tener conceptos claros. “Comer sano” no es sinónimo de adelgazar… Podemos comer muy sano, sano 100% pero excedernos en grasas que aunque sean saludables hay que controlar.

No porque el aguacate sea bueno hay que comer tres diarios ¡no!. Y así con una lista muy larga de alimentos. De echo yo he empezado este cambio en mi alimentación, y lo que más me está costando asimilar es comer alimentos que no sean light, porque yo aparte de comer sano, SI quiero adelgazar, pero claro estaba acostumbrada a mirar los alimentos por su valor en “puntos” jiji, ahora me quedo con cosas de todos los métodos que conozco ya sabéis que yo soy defensora a muerte de la dieta de los puntos.

Precisamente ese cambio cuesta, porque claro ahora es “mejor” la leche fresca entera (por ejemplo), pero pensar que estas metiendo para el cuerpo 4 puntos, en vez de 1 de la desnatada…. Te vuelve un poco, que no sabes ni por donde tirar… Que es más sana la mantequilla, que las margarinas ligeras…. Pero en puntos!!!

También es verdad que este tipo de alimentos sacian muchísimo más que los alimentos light por no hablar del sabor, que por supuesto no tiene nada que ver!!!.

El tema es muy extenso, pero yo resumiría en empezar dejando de comer cosas que está muy claro que no son sanas mientras vamos indagando en este mundo, del que hay mucho que aprender, comer alimentos que nos da la tierra (cosa que no se donde vi, pero me marcó mucho y lo define bien) osea verduras, carnes, frutas, pescados, y todo eso sin procesar. Porque cuando miramos las etiquetas de los alimentos verdaderamente nos damos cuenta de las porquerías que metemos en el cuerpo (mirad el artículo de leer las etiquetas que es muy interesante), al principio parece muy complicado, pero con paciencia, empeño, y siguiendo unos puntos básicos, notareis un cambio que compensa y merece la pena.

Como dije antes, yo acabo de empezar y cuesta asimilar, pero teniendo unos cuantos pasos claros lo demás irá surgiendo, yo por ahora, me quedo con comer alimentos de la tierra y de temporada, indagar en el resto, cumplir unas “pautas saludables” y sobretodo también hacer deporte, es un punto que no podemos dejar de lado.

Como dije me quedo con lo “mejor” a mi parecer de cada método y espero que me vaya genial, ya os iré contando pero lo poco que voy consiguiendo me gusta ¡y mucho!! Animo y no tengáis miedo a lo nuevo, que seguro que os sorprendéis, yo al principio tenía mucho miedo, incluso rechazo… No quería comer así, me gustaba comer así!. Pero cuando te das cuenta que algo pasa, que tienes que cambiar algo, porque yo realmente veía que era adicta a ese tipo de comida, cuando por fin di el paso, no lo podía creer, no puedo creer que cada vez me gusta más este tipo de alimentación que hay que dejar al lado la pereza y que merece la pena complicarnos un poquito sobretodo por SALUD.

Muacks. Lidia.