Glutamato Monosódico

¡Hola! Hoy vengo a escribiros un poco sobre el glutamato monosódico, más conocido como GMS.

Hoy en día es el aditivo alimentario  que más se usa. Existe mucha controversia sobre este producto, aunque parece bastante evidente que puede tener efectos adversos en el organismo, no todos los estudios son concluyentes. Algunos de estos estudios lo han relacionado con problemas de obesidad, adicción o perdida de memoria. Además, los pacientes con algunas enfermedades, como puede ser la diabetes, pueden mostrar mayor sensibilidad al consumo del GMS.

El glutamato monosódico puede encontrarse de forma natural en algunos alimentos pero también se produce por la industria alimentaria para utilizarse como añadido en mucho alimentos. Aunque en principio se supone que la molécula es igual tanto en el compuesto natural como en el artificial, se desconoce con exactitud los efectos que uno u otro pueden causar en el organismo. Pero todo parece indicar que no es un producto precisamente recomendable.

Afortunadamente muchas personas en el mundo lo están evitando, pero la industria alimentaria que sólo tiene el propósito de aumentar sus ventas y ganancias y no le preocupa la salud de la población, ha ideado un truco que le ha funcionado: en las etiquetas de los productos, camuflo el nombre de ” glutamato monosódico ” por otros nombres: ” maltodextrina “, ” glutamato mono-potasio”,”extracto de levadura”,”proteína de soja texturizada “,” levadura autolizada”,” caseinato de sodio”,”ablandador de carne” ¡Todos estos son sinónimos y causan los mismos efectos del Glutamato monosódico! , así que a partir de hoy os recomiendo que os volváis unos buenos lectores de etiquetas y rechaceis cualquier alimento que pueda contener estos ingredientes.

A continuación vamos a ver dónde se encuentra el GMS.

Debido a que esta sustancia es tan barata, la industria alimentaria puede usar alimentos de baja calidad y sólo tiene que añadir GMS para mejorar su sabor; los productos que contienen mayores dosis de GMS son: patatas fritas, sopas de sobre, salsas, embutidos, pastillas de caldo instantaneo… y muchos más.

Lo mejor es consumir alimentos verdaderos que nos aportan nutrientes que tanto necesita nuestro cuerpo. Y si queremos darle más sabor a nuestros platos podemos usar especias deshidratadas o naturales, ajo, cebolla, pimienta negra recién molida o sal rosa del Himalaya.

especias
Y recuerda: ¡El cambio sólo lo puedes hacer tú! ¡Tú decides que alimentos o productos consumes! Pero de forma consciente y bien informado.
Un saludo saludable
😉 Mihaela
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Depurativo de pulmón

Buenas, hoy os quería hablar del “depurativo de pulmón” que en mi familia se hace desde hace mucho mucho tiempo, tanto que yo ya lo tomaba en mis tiempos de fumadora y de eso hace muchísimo tiempo.

Cuando todavía no hacía esta dieta, y me traía sin cuidado las calorías que podía tener, también porque era muy joven y esas cosas no me preocupaban de la misma manera que ahora, ¡aunque hiciera mil y una dietas!, sin embargo sí que me daba cuenta de los beneficios que tiene porque realmente los notas…

Lo primero que a mi me pasaba es que al empezar a tomarlo, al segundo día más o menos, notas mucha mucosidad, y acompañando esa mucosidad tos, lo que ayuda a expulsarla; parece increíble como por tomar un “ungüento” puedes notar esas cosas, y tengo que reconocer que a mi los trucos y remedios caseros me encantan, siempre he pensado que antes se tenían muchos menos medios que ahora y estaban mil veces más sanos… pero bueno eso es un tema aparte, y muy extenso.

Este depurativo se toma durante 10 días seguidos, en cada cambio de estación, ósea en primavera, verano, otoño, y en invierno, 4 veces al año.

Hay que empezar a tomarlo el mismo día que empieza el cambio de estación, y se toma dos veces al día,  unos 200 mililitros por la mañana en ayunas (antes del desayuno) y otros 200 mililitros por la noche antes de acostarnos.

Tiene un sabor agradable por lo menos para mi, se parece a la horchata, pero a la hora de hacer la dieta, pensé ¡Ufff que de puntos!, aún así decidí tomarlo porque realmente se nota y merece la pena, aparte creo que depura en general porque yo cuando lo tomo me encuentro fenomenal y ya he comprobado que en mi caso incluso me ayuda a adelgazar, porque hasta cuando estoy estancada se mueve el peso, cosa curiosa.

Puntuando me salía fatal de puntos, porque me tenía que descontar 9 diarios, con lo que pensé sino gasto los extras, los reparto semanalmente por días y solo me descontaría dos, pero cuando ya tienes los puntos justos sería comer diariamente por 24 sin poder pasarte; sin embargo lo calcule haciendo DNC, y así solo me tendría que descontar 4 diarios y se me hacía mucho más fácil de seguir.

Vamos con la receta para contaros más cosas…

Ingredientes

  • 8 higos
  • 8 dátiles
  • 1 manzana verde-
  • 1 litro de bebida vegetal (yo lo hago siempre con soja light)

Elaboración

Es muy sencillo, primero cortamos la manzana a trozos, lo demás no hace falta cortarlo.

Ponemos la bebida vegetal junto con todos lo demás ingredientes, en una olla al fuego y una vez que empiece a hervir bajamos a fuego lento y lo cocemos durante veinte minutos; después sólo será colarlo.

Echamos en una botella y una vez que haya enfriado, lo metemos al frigorífico. Cuando esté bien frío ya lo tendremos listo para tomar.

Con esta cantidad tendremos para aproximadamente dos días y medio, después tendremos que volver a prepararlo.

Mi madre siempre decía “si sólo tomas la “leche” no te puntúes tanto”, pero si somos legales, es como si hacemos unas judías con chorizo y tocino, habría que puntuar todo aunque no lo comas.

Así que un día mi madre decidió hacer mermelada con los restos de la fruta que hemos apartado al colar, y la verdad que está buenísima, y así mientras dura el depurativo ¡ya la tengo puntuada!

Los dátiles y los higos pueden ser de cualquier manera frescos, secos, pero hay que puntuarlos; los dátiles que se compran “envasados” tienen más azúcares todavía, pero no siempre los encontramos frescos al igual que los higos…

Eso sí, sea como sea, merece la pena hacerlo, espero que os animéis y probéis…

Y por supuesto que me contéis vuestra experiencia.

Muacks 😉 Lidia

Las verduras y hortalizas: imprescindibles en nuestra alimentación

Cuando empecé a escribir este texto, no pretendía publicarlo aquí, era un “tocho-post” como dicen las vecinas para nuestro grupo de Facebook; pero según iba cogiendo forma en la cabeza, me parecio que es un tema tan importante, y que en general, lo hacemos tan mal, que a cuanta más gente llegase, mejor.

Las verduras y hortalizas, especialmente de temporada, nos proporcionan múltiples nutrientes añadiendo muy pocas calorías. Nos aportan minerales como el potasio, hierro, calcio, zinc,…; vitaminas de varios grupos, dependiendo el tipo de verdura (A,B,C,K…); y mucha fibra; en contrapartida, en general tienen muy poca grasa y son bajas en hidratos de carbono. Por lo tanto, la ingesta de estos alimentos no es recomendable solamente para adelgazar, sino que es muy importante para nuestro organismo, son antiinflamatorias, tienen propiedades antioxidantes, regulan la tensión por lo que son cardiosaludables, aumentan nuestras defensas, y son muy saciantes.

Estemos haciendo la dieta que sea, usando el método que más nos guste, o incluso no hagamos ninguna, los vegetales deben ser la base de nuestra alimentación.

En el caso de Weight Watcher, debemos respetar el plato saludable, el cual nos indica que un cuarto del plato sea proteina, otro cuarto hidratos de carbono, y la mitad del plato está formada por verduras y hortalizas; esto es así en todos los métodos, tanto en propoints como en smartpoints, tanto si contamos como sí hacemos DNC, hagamos la versión española como la inglesa; es totalmente imprescindible para que funcione.

En Slimming World es similar, en este caso hay una serie de Speed Food, que son verduras, hortalizas y fruta, deben ocupar 1/3 de todos nuestros platos para el buen funcionamiento de esta forma de alimentarse.

Y ahora viene la “bronca”, especialmente para nuestros chic@s de Facebook: ¡La mitad de las veces no tomamos ni media ración de verduras!

No vale preparar una carne guisada y contarnos la cebolla y el pimiento de la salsa como la ración correspondiente, no, tampoco ponernos una rodaja de tomate junto a un filete con patatas.

Démosle a los vegetales el protagonismo que se merecen, desterremos la idea de que son un mero acompañante y convirtámoslos en los reyes de nuestros platos.

Y ahora que nadie me diga que no le gusta la verdura, porque no me lo creo, ¿ninguna verdura?¿de todas las que hay? Lo siento pero no.

Probar cosas nuevas, jugar con las texturas, cocinar de formas diferentes, añadir especias,… comerlas como queráis, pero comerlas.

Y para terminar os voy a hacer una recomendación personal, que a mi me funciona en épocas de ansiedad y “mucha hambre”: una ensalada como primer plato, hará que estéis mucho más saciados y os ayudará a abusar menos de otros alimentos más caloricos.

Y tú, ¿comes los suficientes vegetales?

😉 Angela

Por qué funcionan las “dietas de contar” o “dietas de los puntos”

Hola a todos! Me estreno escribiendo en la página sobre un tema muy preguntado y muy comentado en el mundo de las dietas en general.

Como sabréis, hay varias dietas o métodos existentes en la actualidad que basan su sistema en puntuar algunos alimentos, y te dan las bases para hacer un menú adecuado y saludable dentro del plan agrupando esos puntos que se le dan a los alimentos. De ahí nacen los apodos de “la dieta de los puntos” o “la dieta de contar”. Junto con el plan se suelen combinar reuniones semanales en un grupo local como apoyo y consulta, y para compartir experiencias y recetas con los participantes. Los dos más mayoritarios y conocidos son Slimming World y Weight Watchers, ambos no disponibles para seguir activamente en España pero con muchísima información sobre ellos en páginas y foros que te permitirá seguirlos sin problema. Personalmente, estoy siguiendo el método Slimming World desde hace un año con unos resultados muy buenos, probablemente haga un post aparte más adelante para contar mi experiencia personal.

Estos dos métodos tienen sus particularidades y sus sistemas de asignar y contar puntos, pero tienen muchos detalles en común que los hacen una manera efectiva y saludable para perder peso.

A continuación os comento de manera sencilla los detalles principales que hacen que estos planes funcionen de verdad y sean un método muy a tener en cuenta para perder peso.

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Te recuerdo que si sufres de algún problema de salud importante, consultes con tu médico y/o nutricionista antes de empezar a seguir alguno de estos planes. Se trata de planes dirigidos a personas con exceso de peso por malos hábitos alimenticios en buen estado de salud, por lo que si te sales de esos parámetros siempre es mejor consultar antes de empezar. Es cierto que funcionan bien en muchas personas con diversos problemas de salud, pero quizás necesites algunas pautas personales para tener en cuenta cuando empieces, depende de tu situación quizás tengas que dejar de lado los lácteos, consumir más o menos proteínas o hidratos o dejar de lado ciertos alimentos perjudiciales para tu caso personal.

No es una dieta, es un plan de hábitos saludables

Empiezo por lo que creo que es el punto más importante al respecto. No es una dieta que seguirás durante unos meses o hasta que llegues a tu peso ideal, es un plan que tendrás que seguir continuamente tanto para perder peso como para mantener la pérdida. Pero no se trata de una de estas dietas surrealistas que nos dan a veces en una hoja de papel con todas las recetas desglosadas para una semana ni muchísimo menos, son planes muy fáciles de seguir y en los que tienes muchísima libertad y flexibilidad dentro de unos parámetros, claro. En unas pocas semanas le tendrás cogido el truco y no tendrás la sensación de estar haciendo ningún tipo de dieta, ¡palabra!.

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Contar nos ayuda a ser conscientes de lo (mal) que comemos

No sé si será vuestro caso, pero en el mío mi subida de peso fue por completa dejadez. Que si la merienda es leche con galletas, el desayuno un donut, y de picoteo en el trabajo una bolsa de patatas fritas y un largo y angustioso etcétera. Y todo esto normalmente mientras tú vives en tu mundo de yupi y piensas que porque te comiste una manzana de postre después de un plato de migas ya eres más saludable que echarle hojas de menta a los mojitos. En el momento en el que empiezas el plan y por tanto a ponerle cantidades numéricas a los alimentos, te das cuenta de lo mal que estabas comiendo antes. Como dice un conocido mío, no es lo mismo decir “un poco” que decir un 30%, los números nos ayudan a visualizar cantidades y a darnos cuenta de nuestro consumo, sobre todo al principio cuando intentas entender qué estabas haciendo mal. Que si una bolsa de 30g de patatas fritas son X puntos y ¡¡tú en un día normal te estabas ventilando XXX puntos!! Y ya llegarán los sustos con la bechamel, mayonesa y similares, ya…

Sabiendo los puntos que tienes que utilizar y gastar, tienes un sinfín de cosas que hacer con ellos

“Martes – Desayuno: 1 fruta, tostada integral y un café negro, Comida: Dos huevos cocidos medianos con ensalada y un yogur desnatado, Cena: Sopa de verduras y filete de pescado a la plancha” ¿Os suena? Pues olvidaos y sed bienvenidos al mundo de las recetas creativas y no volver a comer lo mismo tres veces a la semana (a no ser que sea voluntario, por supuesto). La variedad es la clave de estos planes, donde digamos que te dan las piezas de Lego que puedes usar y luego ya con ellas tú construyes lo que quieras. Y si no se te ocurre nada, no te preocupes que para eso están las páginas o grupos de Facebook o las webs como la que estás leyendo para ayudarte. Si no me crees, date una vuelta por las recetas de cocinacontando y luego ya me dices lo que quieras.

No estás sol@, hay muchísima gente siguiendo el mismo plan que tú

Estás de suerte, y es que las “dietas de los puntos” tienen seguidores para aburrir. Es más, te apuesto lo que quieras a que algún vecino de tu bloque siguió o está siguiendo alguno de estos planes. Ya sea por unas razones o por otras, muchas personas deciden decantarse por estos métodos para perder peso, y tanto al principio como durante te va a ayudar muchísimo. Ya sea para recetas, ideas de cestas de la compra, apoyo moral, lecturas de ingredientes y un largo etcétera, encontrarás ayuda y apoyo incondicional en las pequeñas comunidades de personas que se forman a partir de estos planes. Si te decides a empezar, te recomiendo que te unas a grupos de Facebook y te apuntes todos los blogs y páginas sobre el tema, para empezar (y seguir) con la máxima cantidad de información e ideas posibles.

¡Espero que esta pequeña recopilación informativa te haya servido de ayuda a la hora de decidirte a empezar a contar! Y si tienes alguna duda o sugerencia, te invito a que nos escribas a través de nuestro formulario de contacto o bien por correo electrónico a la dirección web@cocinacontando.com e intentaremos responderte lo mejor que podamos ^^

😉 Selene

Mi compra

L@s que me conocéis, especialmente quien nos siga en el Grupo de Facebook, sabéis que estoy intentando dar otro giro en mi alimentación, consumiendo los mínimos productos procesados posibles.

Ya hacia tiempo que procuraba tener mucho cuidado con lo que compraba, evitar la comida preparada e intentar comer mayormente alimentos frescos, hacer mis yogures, postres, pan, etc…, en casa, siempre que me fuera posible.

Hoy fui a hacer mi primera compra de comida real (“Real Fooding” es como llaman a esta forma de alimentación en las redes sociales, donde podremos encontrar mucha información), y casi me muero en el intento…

Dos horas dando vueltas por el supermercado, los empleados ya me miraban raro cuando me veian mirar las etiquetas, hacer aspavientos y devolverlas a la estantería, ¿Por qué todo tiene que llevar azúcar? ¿Sabéis la cantidad de aditivos que nos estamos tomando innecesariamente sin saberlo?

Yo todavia estoy en proceso de aprendizaje, y seguro que se me escapa aún algo que no deba comer, y tampoco pretendo cambiarlo todo de golpe, sino poco a poco ir acostumbrandome, y comer lo más saludable que pueda.

En mi compra de hoy procure comprar alimentos frescos, sin etiquetas, y productos procesados, pero que en su preparación no disminuyan sus propiedades, por ejemplo, la verdura congelada, fijandome bien que en sus ingredientes solo hubiera verduras.

Otra punto al que temía, era el económico, pues los alimentos frescos son más caros que los ultraprocesados… Increiblemente, las ofertas que habia eran todas en bollería industrial, platos precocinados, galletas, etc…, ¡en este país, comer sano es muchisimo más caro que comer comida preparada!

La verdad es que, aún así, gaste mucho menos que en otras compras, pues la mayoría de los “antojos” que otras veces nos llevabamos, son de todo menos recomendables: con azúcares añadidos, harinas y aceites refinados…. Así que no pasaron por mis mános y se quedaron en la estantería del super.

Entonces después de las dos horas, y un dolor de cabeza horroroso, nos fuimos para casa con mucha verdura, fruta, carne y pescado fresco; harina de espelta integral  para hacer nuestro pan.

Espero poco a poco ir aprendiendo más cosinas que estaré encantada de compartir con vosotr@s.

😉 Angela