Año nuevo, vida nueva

Holaaa, termina un año y empieza otro… Y con el nuevo año, generalmente, ¡nuevos propósitos!.

En mi caso particular, nuevos no son, porque es un camino largo, que estaba ya en proceso… Mi propósito era y es eliminar los alimentos ultraprocesados, alimentarme con comida real, aunque ya os comenté que lo de “comida real” no me gustaba mucho, de momento lo llamaré comida sana.

En mi caso se hizo una “bola gigante” estaba en proceso de adelgazamiento y como os cuento en otros artículos fui decayendo y decayendo hasta tal punto que de 38 kilos adelgazados y a 2 kilos de mi objetivo, me encuentro con nada más y nada menos que 21 kilos recuperados de los que ya había perdido… Es decir que vuelvo a estar a ¡23 kilos de mi objetivo!.

Os podéis imaginar lo que conlleva haber vuelto a coger todo ese peso, tanto mentalmente como físicamente… una lucha interminable en contra de mi persona, por no hacer las cosas bien, por “dejarme” después de todo lo conseguido, etc. una lucha sin sentido de haber caído y una rueda de la que parece que no puedes salir. Y de la que cada vez te cuesta más porque cada vez estás más dentro y nunca ves salida, así una y otra vez.

Primero coges 4, después otros 5, otros 4 más y cuando te vas dando cuenta cada vez peor, de repente te preguntas ¿dónde está mi fuerza de voluntad?, ¿que es lo que quiero?, ¿porque no soy capaz?, ¿hasta donde voy a llegar?, ¿que quiero conseguir?, ¿que me pasa?, ¿porque no puedo salir de la rueda?.

Y venga preguntas a las que no sabemos responder, pero a la vez tenemos todas las respuestas…

Sabemos todas las teorías, lo que hay que hacer, lo que no hay que hacer, lo sabemos todo… pero no somos capaces de ponerlo en práctica, una y otra vez decimos ¡ahora sí!. Y de repente volvemos a caer… Llega un momento en el que te ves convencida y con fuerza y te da miedo hasta decirlo, por miedo a volver a caer….

En estos últimos “va y vienes” empezó mi lucha a parte de contra los kilos con la comida “basura” cada vez estoy más convencida de que este tipo de comida tiene mucha culpa y no ayuda nada a que nos podamos “centrar”, la comida de este tipo (basura, empaquetada, ultraprocesada …) cada vez pienso más, que es adictiva. Cuando nos sucede algo, recurrimos a este tipo de comida porque es lo que nos “calma”, lo que nos reconforta, y yo cada vez tengo más claro que lo que quiero es sentirme saciada, no comer con ansia, atiborrarme y encima sentirme fatal, porque de reconfortar nada, ¿que te reconforta los dos primeros minutos?. La comida no es la solución a nuestros problemas…

En este nuevo caminar, cada vez que comienzo una temporada, aunque haya sido corta, he vuelto a caer, he sido capaz de darme cuenta del daño que me hace la comida ultraprocesada, y eso es un gran paso porque es lo que me esta ayudando a dar cada vez un pasito más lejos…. y a darme cuenta de lo que verdaderamente quiero, que ya no es solo adelgazar, es cuidarme y quererme y lo voy a conseguir, ya una vez lo conseguí, conseguí adelgazar sin “cuidarme”, y esta vez también lo voy a conseguir, perderé peso pero además cuidando mi alimentación para lograr adquirir hábitos saludables, con los que seré capaz de luchar sin necesidad de recurrir a ese tipo de alimentos insanos que nos hacen sentir tan mal, sin darnos solución.

Quiero encontrarme bien físicamente y además sentirme bien conmigo misma, como cuando estaba a dos kilos de mi objetivo… ¡Y lo voy a conseguir! Porque si ya me encontraba bien antes, estoy segura de que alimentándome saludablemente, comiendo comida sana, estaré todavía mejor. Da igual lo que me cueste y lo largo que sea el camino, ya llegaré a mi meta, pero el camino lo empiezo desde hoy… No se si estáis en ese camino, si ya lo habéis empezado, o ni se os pasa por la cabeza…

Si habéis empezado, os habréis sorprendido como yo. Si no habéis empezado y tenéis intención de hacerlo, hay que ir con paciencia. Yo no me podía ni imaginar, todos los alimentos que tenía que eran porquería, eso contando sólo con los “míos” es decir sin contar con los alimentos de los niños (que para eso necesitaré más que paciencia) ni los de mi marido (que con el ya he desistido), menos mal que tampoco me volví loca los he ido eliminando poco a poco, sino habría dejado los armarios… como nuevos de vacíos. Y aun así, alguna cosilla me quedará, más las que de momento aún no me he planteado, necesito algo más de tiempo para eliminar cosas como la coca cola y “bebida” en general…. Pero ya dije antes que es un camino muy largo del que hay mucho que aprender, y tampoco se si llegaré a tener una alimentación 100% sana, pero tampoco hay que castigarse, solo con lo que me he quitado ya noto el cambio, y creo yo que poco a poco será el cuerpo el que lo acabe pidiendo, porque yo hay cosas que ya noto tremendamente, como los edulcorantes, y me parecía increíble poder dejarlos de utilizar, sin embargo creo que voy por el buen camino, hasta donde seré capaz de llegar?

Muacks. Lidia.

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